
El cantante y compositor maliense Salif Keita ha cancelado sus próximos conciertos en Sudáfrica como respuesta a las protestas contra los migrantes en ese país, según informó su portavoz a la esta agencia este miércoles.
Sudáfrica se vio sacudida a principios de este año por una serie de marchas contra la inmigración ilegal, que en ocasiones se tornaron mortales. “No puedo ignorar los informes de violencia xenófoba contra nuestros hermanos y hermanas africanos”, dijo Keita en un comunicado publicado el martes en Facebook.
Keita dijo que tomó la “difícil decisión” de cancelar sus próximos conciertos comerciales en Sudáfrica, sin especificar las fechas ni los lugares de las presentaciones. Su representante, Carolina Vallejo, de One World Records, confirmó su decisión para esta nota. Con una carrera que abarca más de 50 años, el artista de 76 años sigue realizando giras, aunque con menos frecuencia por razones médicas.
“Para que quede claro: no le estoy cerrando la puerta a Sudáfrica. Le estoy cerrando la puerta a la violencia”, decía la publicación de Keita. “Cuando veo que atacan a migrantes, no veo ‘política’. Veo personas que buscan trabajo, seguridad y dignidad. Eso no concuerda con la Sudáfrica que conozco: la Sudáfrica que se mantuvo firme junto a Malí y la Sudáfrica que construyó Nelson Mandela”.
Más de 160.000 personas han abandonado Sudáfrica desde finales de mayo, según un recuento de la agencia de noticas francesa basado en cifras publicadas por los Gobiernos africanos que organizaron las repatriaciones, entre ellas alrededor de 1500 nigerianos.

Quién es Salif Keita y cuál es su compromiso social
Conocido como la “Voz de Oro de África”, Salif Keita es uno de los artistas africanos de mayor proyección internacional de las últimas cinco décadas. Su música fusiona la tradición mandinga —heredada de su linaje real, descendiente directo de Soundiata Keita, fundador del Imperio de Malí en el siglo XIII— con el jazz, el blues y ritmos occidentales. Con más de 20 álbumes, cinco nominaciones al Grammy y premios como el Victoires de la Musique en 2010, su obra atravesó fronteras y lo consolidó como una de las figuras fundacionales de la llamada world music.
Su trayectoria artística estuvo marcada desde el inicio por la adversidad. Nacido con albinismo en 1949, fue rechazado por su familia y excluido socialmente en su infancia. Esa experiencia personal alimentó buena parte de su producción musical y derivó en un compromiso sostenido con las comunidades marginadas: en 2005 fundó la Salif Keita Global Foundation, organización dedicada a combatir la discriminación contra las personas con albinismo en África, quienes en países como Burundi y Tanzania enfrentan violencia extrema y asesinatos rituales.
El activismo de Keita no se limitó a esa causa. A lo largo de su carrera participó en el concierto por los 70 años de Nelson Mandela en Londres, grabó junto a Carlos Santana un álbum que llamó al intercambio intercultural y fue designado Embajador de Paz de la Unión Africana en 2010. La cancelación de sus conciertos en Sudáfrica sigue esa línea de intervención pública: la de un artista que, a los 76 años y con giras cada vez menos frecuentes por razones médicas, mantiene intacta su disposición a usar la música —y el silencio— como herramienta política.
Fuente: AFP
[Fotos: Nancy Siesel/ZUMA Wire; Véronique Phitoussi]