"No quiero que Anthropic domine la AGI": un ingeniero de DeepSeek avisa en plena confrontación de EEUU y China

El próximo 24 de septiembre Donald Trump y Xi Jinping se reunirán por segunda vez este año. Este encuentro tendrá lugar en la Casa Blanca (Washington), y llega en un momento crucial en el que ambos presidentes persiguen limar asperezas en los asuntos en los que las posiciones de EEUU y China están muy alejadas. Reuters y Financial Times han confirmado que hablarán acerca de los aranceles, los minerales críticos, Taiwán, la guerra de Irán o Ucrania, entre otros asuntos.

No obstante, la coyuntura actual delata un tema muy importante que con toda seguridad van a abordar: el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Las dos mayores potencias del planeta están compitiendo por liderar este sector estratégico, y lo están haciendo desde dos posiciones radicalmente opuestas. Las empresas estadounidenses, con OpenAI y Anthropic a la cabeza, están dedicando muchos recursos a la frontera de esta tecnología con el propósito de liderar el desarrollo de los modelos de vanguardia propietarios.

Y los laboratorios chinos, como DeepSeek; Moonshot AI, el creador de Kimi; Alibaba, con la familia de modelos Qwen; o Z.ai, con GLM, defienden una estrategia muy diferente. Muchos de sus modelos son de pesos abiertos, lo que permite a los investigadores, las empresas y los desarrolladores adaptarlos a sus necesidades con flexibilidad. Precisamente un ingeniero de DeepSeek acaba de poner sobre la mesa cuál es el auténtico corazón de la estrategia de China en IA frente a EEUU.

El pulso por el dominio de la IA

Liu Shengyu, un ingeniero chino especializado en IA, ha participado en el desarrollo de los modelos V4.1 de DeepSeek. Sus declaraciones son importantes no solo porque es uno de los artífices de una de las IA más avanzadas de China; también lo son debido a que identifican cuál es la mayor preocupación de los desarrolladores chinos de IA, y, por extensión, del Gobierno chino, en un escenario en el que los laboratorios estadounidenses están abanderando una iniciativa que persigue frenar el avance de la IA.

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