Bogotá cambió desde el 1 de septiembre de 2026 la entrega de soportes del Sisbén y priorizó el correo electrónico y los mensajes de texto - crédito Sisbén

Las 112.000 reclamaciones por el RUI llevaron al Gobierno colombiano a preparar una ampliación de la transición desde el Sisbén hasta el 31 de julio de 2027. El Departamento Nacional de Planeación (DNP) mantendría vigente el sistema anterior para definir el acceso a subsidios y programas sociales mientras corrige fallas del nuevo registro.

El Sisbén seguirá siendo la base para focalizar la oferta social del Estado durante un año adicional, de acuerdo con el proyecto de decreto del DNP. La prórroga busca evitar que errores en la estimación de ingresos dejen a hogares fuera de ayudas estatales o incorporen a personas que no cumplen las condiciones.

El detonante de la decisión fue el volumen de inconformidades que surgió tras la entrada en funcionamiento del Registro Universal de Ingresos. Durante agosto, los ciudadanos presentaron más de 112.000 peticiones por la clasificación socioeconómica que les asignó el sistema.

Según publicó Cambio, esa cantidad expuso la necesidad de revisar el funcionamiento del modelo antes de que asuma por completo la identificación de beneficiarios de la política social.

La cifra contrasta con los registros que tuvo el Sisbén en los últimos años. En 2024, el mecanismo recibió 42.407 solicitudes, mientras que en 2025 acumuló 11.213.

Hasta julio de 2026, el Sisbén había contabilizado 11.756 peticiones. El salto ocurrido en agosto mostró una diferencia marcada frente a las reclamaciones que generaba el modelo anterior.

El proyecto elaborado por Planeación interpreta ese aumento como una señal de preocupación entre quienes ya reciben beneficios estatales y quienes podrían solicitarlos. La discusión alcanza tanto a hogares incluidos en programas como a personas que temen perder la posibilidad de acceder a ellos.

El documento también dejó constancia de errores en la clasificación socioeconómica del presidente Abelardo de la Espriella. El caso figura como una muestra de los problemas que enfrenta el nuevo mecanismo en su etapa inicial.

“Transitoriedad: El plazo para financiar el proceso de transición de la focalización de los beneficiarios y potenciales beneficiarios de programas, políticas, planes, proyectos y servicios de la oferta social que al 31 de julio de 2026 hayan sido identificados o focalizados mediante la información del sistema de identificación de potenciales beneficiarios de programas sociales del (Sisbén) y al Registro Universal de Ingresos (RUI),será hasta el 31 de julio de 2027”, señala el proyecto de decreto.

El DNP admite que debe revisar los modelos de estimación de ingresos

El DNP reconoció en el proyecto normativo que el RUI requiere más tiempo de ajuste técnico. La entidad plantea la necesidad de “fortalecer, validar, optimizar y calibrar los algoritmos” que alimentan el sistema.

La meta consiste en detectar posibles problemas metodológicos y reducir las inconsistencias en la clasificación de los hogares. El modelo pretende establecer cuáles son las condiciones económicas de cada núcleo familiar para definir el acceso a la oferta social estatal.

La información difundida por Cambio señala que el Gobierno considera insuficiente el plazo previsto inicialmente para completar ese proceso. El periodo adicional permitiría revisar los resultados arrojados por los algoritmos antes de reemplazar la información del Sisbén.

La preocupación del DNP se concentra en los efectos de una clasificación equivocada. Una falla de ese tipo puede incluir sin justificación a un hogar en un programa o excluirlo de una ayuda a la que podría tener derecho.

La extensión del calendario no supone que el Registro Universal de Ingresos quede suspendido. El sistema continuará en desarrollo mientras la entidad ajusta las herramientas que usa para calcular y validar la situación económica de los potenciales beneficiarios.

El Sisbén y el RUI coexistirían hasta el 31 de julio de 2027

El proyecto de decreto fija la nueva fecha límite para financiar la transición de los programas, políticas, planes, proyectos y servicios de la oferta social. El plazo abarca a las personas que ya estaban identificadas o focalizadas mediante el Sisbén al 31 de julio de 2026.

Durante ese lapso, el sistema anterior conservará un papel en la focalización de subsidios. El RUI avanzará de forma paralela, con el objetivo de consolidar su método de estimación de ingresos.

El DNP tendrá hasta la nueva fecha para comprobar la consistencia de los datos y corregir las dificultades detectadas. La entidad deberá demostrar que el RUI puede asignar clasificaciones estables antes de que sustituya al Sisbén como referencia para la oferta social del Estado.