El periodista Eduardo Feinmann entrevista en el canal América 24 a Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad de El Salvador. (Canal América 24)

El ministro de Seguridad de El Salvador, Gustavo Villatoro, defendió la política de Nayib Bukele contra las pandillas y dijo que su visita a Argentina busca ampliar la cooperación bilateral en seguridad. Lo afirmó en una entrevista con Eduardo Feinmann en América 24, canal de televisión argentino.

Villatoro, quien llegó a una visita a Buenos Aires, explicó que mantuvo contactos con la actual ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, en el marco de convenios firmados previamente con la exministra Patricia Bullrich. Según indicó, los acuerdos contemplan el intercambio de experiencias entre ministerios y fuerzas de seguridad.

El funcionario salvadoreño también mencionó que su viaje coincidió con una invitación de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo, Brasil.

Villatoro reivindicó al CECOT como parte de la estrategia contra las pandillas

Durante el diálogo se exhibieron imágenes del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la cárcel de máxima seguridad ubicada en Tecoluca, San Vicente. Villatoro defendió las condiciones de encierro y los traslados de los detenidos, cuestionados por organismos de derechos humanos y sectores de la oposición salvadoreña.

No tenemos empatía por criminales. Estos asesinos seriales ahí tienen que permanecer y nuestra obligación como Gobierno y Estado es jamás devolverlos a la sociedad”, afirmó.

El ministro vinculó la política penitenciaria con la necesidad de desarticular el reclutamiento de las pandillas entre los jóvenes. Señaló que las imágenes de los traslados buscan transmitir que los grupos criminales ya no ejercen control territorial ni representan una alternativa para las nuevas generaciones.

También aseguró que los internos reciben alimentos, controles médicos y atención sanitaria, aunque señaló que el Estado busca evitar que tengan contacto con la población general.

El Gobierno salvadoreño atribuye la caída de los homicidios a las detenciones masivas

Villatoro afirmó que la Policía Nacional Civil registró más de 93,000 detenciones desde el inicio de la ofensiva contra las pandillas. De ese total, sostuvo que más de 84,000 personas fueron remitidas a procesos judiciales en 586 causas contra estructuras criminales y sus integrantes.

El funcionario describió a las maras como un “Estado criminal paralelo” que, según su versión, controlaba barrios, imponía desplazamientos y condicionaba la vida cotidiana de los habitantes. También aseguró que esas organizaciones concentraban el 98% de los homicidios registrados en 2017.

Al referirse a las negociaciones entre gobiernos anteriores y las pandillas, apuntó contra la gestión del expresidente Mauricio Funes. Según Villatoro, el acuerdo alcanzado en 2012 facilitó el crecimiento territorial y político de esas estructuras.

“Lo que significó fue instalar a partir de 2012 el Estado criminal paralelo”, afirmó el ministro en América 24, entrevistado por Eduardo Feinmann.

El periodista Eduardo Feinmann entrevista en el canal América 24 a Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad de El Salvador. (Canal América 24)

Las críticas por derechos humanos y las acusaciones contra organismos internacionales

Feinmann le consultó por las denuncias internacionales sobre presuntas violaciones de derechos humanos, torturas y concentración de poder en El Salvador. Villatoro rechazó esas acusaciones y cuestionó a las organizaciones civiles que objetan la estrategia de Bukele.

El ministro sostuvo que, a su juicio, el respaldo popular al Gobierno salvadoreño legitima el rumbo de la política de seguridad. “El modelo de seguridad del presidente Bukele, que tiene el 98% de aprobación de los salvadoreños, que al final es a quienes nos debemos”, dijo.

También calificó a las organizaciones de derechos humanos como “bufetes de abogados” de grupos criminales y afirmó que sus cuestionamientos no contemplan la situación que vivieron las víctimas de las pandillas. En ese punto, señaló que el Estado debe decidir a quién protege frente a un conflicto entre derechos. “Siempre van a sufrir los criminales”, afirmó.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador, discursa en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) mientras un detenido con tatuajes es escoltado, subrayando su estrategia de seguridad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ministro planteó que Argentina puede adaptar parte de la experiencia salvadoreña

Ante la consulta del periodista sobre la posibilidad de aplicar el modelo salvadoreño en Argentina, Villatoro señaló que ambos países enfrentan realidades distintas, aunque consideró que existen principios comunes. Entre ellos mencionó reformas en materia penal, el fortalecimiento de las capacidades estatales y el cierre de lo que definió como “puerta giratoria” judicial.

El funcionario sostuvo que el sistema penal tradicional no resulta suficiente para enfrentar a organizaciones criminales complejas. A su juicio, la legislación debe garantizar que el Estado pueda desarticularlas y evitar la reincidencia.

Durante la entrevista, Feinmann proyectó un video del senador provincial de Santa Fe Marcelo Lewandowski, referido al asesinato de un playero en Rosario. Villatoro comparó ese debate con discusiones que, según afirmó, tuvieron lugar en El Salvador antes de la ofensiva contra las pandillas.

Un policía monta guardia junto a los reclusos dentro de una cárcel durante una visita de prensa al Centro de Confinamiento por Terrorismo (CECOT), en Tecoluca, El Salvador, el 4 de abril de 2025. REUTERS/Jose Cabezas

Hacia el final de la entrevista, el ministro salvadoreño reiteró que la prioridad de su Gobierno es que los detenidos por integrar estructuras criminales no recuperen el control de los barrios. “Lo que nos toca como funcionarios es garantizar que donde estén no van a salir”, concluyó.