El caso de una ciudadana de Medellín que buscaba trabajo puso en evidencia una nueva modalidad de estafa laboral que circula en las redes sociales. El episodio se hizo público cuando un comerciante, encargado de la venta de equipos tecnológicos, relató lo sucedido con una clienta que terminó perdiendo un teléfono de última generación y enfrentando una deuda considerable.
La historia comenzó con la llegada de una oferta laboral que parecía legítima. A la mujer le aseguraron que el puesto exigía como requisito indispensable tener un dispositivo Apple de última tecnología. El listado incluía opciones como MacBook Pro, iPad Pro o el iPhone 17 Pro Max. La candidata, convencida de la seriedad de la propuesta, decidió adquirir el equipo solicitado.
Para hacerlo, recurrió a un crédito, lo que implicó asumir un costo mayor por los intereses. Según el relato difundido en redes sociales, la clienta optó por comprar un iPhone 17 Pro Max completamente nuevo. “Una clienta la semana pasada le despachamos un iPhone 17 Pro Max totalmente nuevo y a los dos días nos contó que la habían robado”, relató el comerciante en su publicación.
El engaño tras la supuesta oferta laboral
Después de adquirir el equipo, la mujer recibió nuevas instrucciones por parte del supuesto empleador. Se le indicó que debía enviar el dispositivo comprado para que allí le instalaran un software especializado. La promesa era que, tras la firma del contrato, le devolverían tanto el teléfono como el dinero invertido en la compra.

La denunciante, con la esperanza de asegurar el empleo, accedió a remitir el equipo. El vendedor explicó: “Lo que tienes que hacer es enviarnos el teléfono, te instalamos el software, te devolvemos el teléfono y ya. Apenas se firme el contrato, lo que vamos a hacer es que te devolvemos el valor del producto que compraste”.
Sin embargo, la realidad fue muy distinta. Tras recibir el teléfono, la persona que había realizado la oferta desapareció por completo. La víctima nunca recuperó ni el dispositivo ni el dinero, y quedó obligada a pagar el crédito contraído.
En palabras del comerciante, el desenlace fue claro: “Ella, pues obviamente pensando en buscar el trabajo, sacó el crédito, compró el teléfono, lo mandó y chao platica. La persona se perdió”.
Cómo operan estas estafas y la reacción en redes
La modalidad detectada aprovecha la urgencia de quienes buscan empleo y la aparente formalidad de los requisitos técnicos para engañar a las víctimas. “Nueva modalidad de robo y, aunque parezca muy raro de creer, esto sucede”, advirtió el responsable de la denuncia.

El caso se viralizó rápidamente y generó comentarios de asombro, burla e indignación en redes sociales. Algunos usuarios intentaron comparar la situación con otros timos comunes: “Esto es como decir que un desconocido me pida le envíe 2 millones de pesos en efectivo, para que él mismo los cuente y verifique si los billetes son reales. Ya después, él me los devuelve”.
Otras personas no ocultaron el sarcasmo: “Era contadora, no contaba con su astucia”, “Ay no pero es que a quién se le ocurre, qué pesar, pero no se puede dar tanta papaya”, “Uy no, como nos creemos de vivos los paisas y no falta en que se deje estafar de la manera más ridícula”.
La anécdota también puso en discusión la vulnerabilidad de quienes, ante la necesidad de empleo, bajan la guardia y confían en procedimientos poco habituales. “Uno a veces cree que es tonto y se da cuenta que allá afuera hay personas que en verdad sí parecen retrasadas”, comentó otro usuario.
Claves para evitar caer en fraudes laborales
Las ofertas laborales falsas suelen caracterizarse por exigir pagos o compras de equipos como condición para obtener el puesto. Expertos en seguridad digital aconsejan desconfiar de cualquier proceso de selección en el que se solicite dinero por adelantado, sin importar las justificaciones.

Para evitar caer en estas trampas, es fundamental no entregar datos bancarios ni realizar pagos a supuestos reclutadores. Ninguna empresa legítima solicita dinero para pruebas médicas, materiales, uniformes o trámites de incorporación.
Además, se recomienda investigar a fondo el nombre de la empresa y verificar que la oferta aparezca en canales oficiales o portales reconocidos. El correo de contacto también puede dar pistas: las compañías reales utilizan dominios corporativos y no servicios gratuitos como Gmail o Hotmail.
Si la remuneración prometida resulta demasiado alta en relación con los requisitos o el tiempo de trabajo, esto suele ser una señal de alerta. Proteger la información personal, como el documento de identidad o los números de cuenta, es otra medida esencial hasta comprobar la veracidad del proceso.