Clove Lake, uno de los cuerpos de agua del popular parque de Staten Island, está en el centro de una investigación del Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York por una posible descarga de aguas residuales.

El Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York, DEC, investiga una posible descarga de aguas residuales en Clove Lakes Park, en Staten Island, tras denuncias por olores persistentes y sospechas de daños en el alcantarillado que podrían afectar uno de los lagos utilizados para pesca, paseos en bote y observación de aves.

El parque ocupa aproximadamente 198 acres: cerca de 80 hectáreas. Sus tres lagos conectados, senderos, zonas de pícnic, canchas deportivas y fauna silvestre lo convierten en uno de los principales espacios naturales de Staten Island, con visitantes durante todo el año.

The Stone House funciona a orillas del lago dentro de Clove Lakes Park. Una prueba con colorante realizada por el Departamento de Protección Ambiental de la ciudad detectó indicios de un problema en las líneas sanitarias vinculadas al área.

La preocupación se concentra en una posible rotura de una línea de alcantarillado asociada al edificio donde funciona el restaurante The Stone House, dentro del parque. Vecinos y personas familiarizadas con el lugar alertaron sobre olores persistentes en las inmediaciones del lago y una eventual filtración.

Durante una prueba técnica, el Departamento de Protección Ambiental de la Ciudad de Nueva York, DEP, utilizó colorante para seguir el recorrido de las tuberías. El compuesto apareció en el lago, un resultado que podría indicar daños en el sistema sanitario y motivó una revisión ambiental más profunda.

Una prueba realizada por el DEP utilizó colorantes para seguir el recorrido de las tuberías en el sector de The Stone House. Según los reportes sobre la investigación, el colorante apareció posteriormente en el lago, lo que generó preocupación por posibles daños en las líneas sanitarias.

El posible impacto sobre los lagos y sus visitantes

Las aguas residuales pueden contener bacterias, virus y otros microorganismos que representan riesgos cuando alcanzan lagos, arroyos o áreas destinadas a actividades recreativas. Una contaminación de ese tipo puede deteriorar la calidad del agua, afectar a peces y aves, provocar malos olores y exponer a quienes pescan o navegan.

Las autoridades todavía no informaron conclusiones definitivas sobre el alcance de la posible contaminación. El DEC confirmó que el proceso está abierto y no brindó detalles adicionales mientras continúa la investigación.

Pescadores frecuentan las orillas de Clove Lake, uno de los tres lagos conectados del parque. Residentes consultados tras conocerse la investigación expresaron preocupación por la posibilidad de contaminación del agua.

El DEP indicó que la gestión del lago corresponde principalmente a NYC Parks, la agencia municipal encargada de administrar Clove Lakes Park. La entidad señaló que cumplirá las recomendaciones que emita el organismo ambiental estatal una vez que finalice la evaluación.

Hasta ahora no se anunció el cierre del parque ni una suspensión general de las actividades recreativas. Las personas que visiten el lugar pueden consultar los avisos de NYC Parks, respetar eventuales restricciones temporales y evitar el contacto con agua que tenga olor o aspecto inusual.

Patos, gansos, tortugas y otras especies encuentran hábitat en los lagos y sectores arbolados de Clove Lakes Park. La investigación ambiental busca determinar el alcance de la posible descarga y sus consecuencias sobre el área.

Redes de alcantarillado antiguas bajo revisión

El caso vuelve a exponer el desafío de las redes de alcantarillado envejecidas en Nueva York. Buena parte de la infraestructura subterránea de la ciudad fue construida hace décadas y requiere inversiones sostenidas para reemplazar tuberías deterioradas, prevenir filtraciones y reducir desbordamientos durante lluvias intensas.

En los últimos años, la ciudad destinó miles de millones de dólares a obras de modernización del drenaje y resiliencia climática, luego de episodios de precipitaciones extremas. El mantenimiento de esos sistemas resulta determinante para proteger ríos, lagos, humedales urbanos y espacios recreativos.

Las actividades recreativas sobre el agua forman parte del atractivo de Clove Lakes Park. La posibilidad de una descarga de aguas residuales generó preocupación entre visitantes habituales del parque.

Clove Lakes Park cumple funciones ambientales además de su uso recreativo: conserva biodiversidad, regula aguas pluviales y ofrece un entorno para actividades familiares y educación ambiental. La investigación determinará si el lago requiere medidas correctivas sobre la infraestructura sanitaria o restricciones adicionales para sus visitantes.