La crisis migratoria en la ciudad española de Ceuta, en la zona limítrofe con Marruecos, parece extenderse más allá de estas fronteras. El Gobierno ruso reclamó este martes 1 de septiembre a la Administración de Pedro Sánchez pruebas que sustenten sus acusaciones sobre una posible campaña de desinformación por parte de Moscú-e Israel–que habría desencadenado la llegada masiva de migrantes a nado, a finales de julio. Madrid señala que dispone de informes que apuntan a la amplificación de bulos desde redes vinculadas a esos dos países, como una respuesta a la “valiente” política exterior de la nación europea.