Se conocieron nuevos detalles del doble homicidio que se conoció de la forma más inesperada, luego de que un vehículo que obstaculizaba el tránsito en la vía al Llano llevó a las autoridades a hallar los cuerpos de una mujer de 32 años y de su hija de 11 dentro del automóvil.
El caso terminó con la captura en flagrancia de Dionnys David Fonseca Turizo, esposo y padrastro de las víctimas.
El hallazgo que causó conmoción a nivel nacional ocurrió hacia las 8:30 p. m. del martes 8 de septiembre de 2026, en el kilómetro 17+300 de la carretera, en el sentido Villavicencio-Bogotá.
Personal de la Concesión Vial Coviandina se acercó al automóvil porque afectaba la circulación y, durante esa intervención, detectó circunstancias que llevaron a dar aviso a las autoridades de inmediato.
La investigación preliminar apunta a que los homicidios habrían ocurrido el día anterior en una vivienda del barrio Betania, en la localidad de Usme, al sur de Bogotá. La víctima adulta fue identificada como Keila Ortiz Salas, auxiliar de farmacia. La identidad de la menor permanece bajo reserva.

Las autoridades deberán establecer las circunstancias exactas de las muertes, el elemento que habría sido utilizado y la secuencia completa de los hechos dentro de la vivienda.
Una discusión en Usme figura entre las hipótesis iniciales de la investigación
De acuerdo con la información preliminar conocida sobre el caso por el diario El Tiempo, Ortiz Salas y Fonseca Turizo habrían sostenido una discusión en su residencia.
Las primeras verificaciones vinculan ese episodio con una alteración emocional y psicológica del hombre ante una presunta infidelidad de la mujer.
Dicha versión corresponde a la hipótesis inicial y deberá ser contrastada mediante los resultados forenses, los testimonios y los demás elementos que integren el expediente judicial, y que siguen recabando los investigadores asignados al caso.
Por ahora, las autoridades no han confirmado que esa situación haya sido el móvil de los hechos.
Fonseca Turizo es soldado profesional retirado del Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate n.º 59. Al momento de los hechos trabajaba como vigilante en una tienda ARA.
La menor era hija de Keila Ortiz Salas e hijastra del ahora capturado y, de acuerdo con la reconstrucción preliminar, ambas habrían muerto el lunes 7 de septiembre de 2026, aunque aún no se conoce la hora precisa de los homicidios.
Los cuerpos habrían sido trasladados desde Bogotá hasta La Dorada
Luego de ejecutar los crímenes, el investigado habría sacado los cuerpos de la vivienda de Usme y los habría ubicado en el vehículo.
El cadáver de Keila Ortiz Salas quedó en la parte delantera del automóvil, mientras que el de la niña fue hallado en la zona posterior.
En ese mismo espacio había pertenencias personales y una cobija. Estos elementos fueron advertidos por el personal de la concesión vial cuando se acercó al vehículo que permanecía detenido sobre la carretera.
La información recopilada en las primeras horas de la investigación señala que Fonseca Turizo salió de Bogotá y condujo hacia el Magdalena Medio. El recorrido habría llegado hasta La Dorada, Caldas, antes de que el hombre emprendiera el retorno hacia el centro del país.
Los investigadores todavía no han precisado cuánto tiempo permaneció en ese municipio, cuál era el destino final que tenía previsto ni qué actividades realizó durante el trayecto. Esos interrogantes hacen parte de las diligencias que deberá adelantar la Policía Judicial.
La secuencia conocida indica que el vehículo regresó hacia Bogotá y quedó estacionado en la vía al Llano durante la noche del martes 8 de septiembre.
Un supervisor de la concesión alertó a las autoridades
El automóvil se encontraba en un punto que afectaba el tránsito, por lo que un supervisor de Coviandina se acercó a solicitarle al conductor que lo retirara. Durante ese contacto, el trabajador detectó una actitud que consideró sospechosa.
Desde el exterior, observó a una mujer aparentemente inconsciente en la parte delantera. También vio objetos personales y una cobija en la parte trasera, circunstancias que motivaron el aviso inmediato a las autoridades.
El vehículo avanzó algunos metros, pero fue interceptado para que se verificara lo que ocurría en su interior. Durante la inspección, los funcionarios constataron que Ortiz Salas no presentaba signos vitales.
En la zona posterior del vehículo encontraron el cuerpo de la niña de 11 años. Ante esa situación, las autoridades materializaron la captura en flagrancia de Fonseca Turizo, quien quedó a disposición de la Unidad Local de Policía Judicial del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de Cáqueza.
Los investigadores realizaron la inspección técnica de los cadáveres, revisaron el automóvil, recogieron declaraciones juradas y activaron los procedimientos urgentes para preservar posibles pruebas.
La inspección de la vivienda en Bogotá será determinante para establecer lo ocurrido
El caso quedó registrado con una noticia criminal y las autoridades adelantan una diligencia de registro y allanamiento en el inmueble de Usme donde habrían ocurrido los homicidios.
La inspección de esa vivienda será relevante para buscar evidencia física, determinar cómo murieron las víctimas y reconstruir el momento previo al traslado de los cuerpos. Los resultados de necropsia también permitirán establecer las causas de muerte y otras circunstancias de interés para el proceso.
En las verificaciones iniciales, las autoridades descartaron que el caso estuviera vinculado con grupos armados organizados, grupos armados residuales o estructuras de delincuencia común organizada.




