El hallazgo ocurrió en una zona de renaturalización del recinto de conservación y fue confirmado por entidades especializadas (Chester Zoo)

Una araña avispa nunca antes registrada en Cheshire, condado del noroeste de Inglaterra donde se ubica el Chester Zoo, uno de los zoológicos más grandes del país, fue avistada en el predio de esa institución, y los conservacionistas advierten que su presencia es señal de una tendencia preocupante vinculada al cambio climático, según informó el portal de noticia Mirror.

El hallazgo lo realizó Rosie Cooper, asistente de biodiversidad del zoológico, mientras relevaba especies vegetales en las 205 hectáreas de la propiedad. Al cruzar un campo en proceso de renaturalización, se topó con un ejemplar hembra de gran tamaño, de franjas amarillas, negras y blancas. El descubrimiento fue validado por la Sociedad Aracnológica Británica (SAB) y registrado oficialmente por RECORD, el centro de datos ambientales de Cheshire.

La araña llegó desde el sur y se instaló por primera vez en el norte de Inglaterra

Bautizada “Wendy” por el equipo del zoológico, el ejemplar pertenece a la especie Argiope bruennichi, un orb-weaver conocido por las marcas de su abdomen que imitan la coloración de una avispa. Aunque su apariencia puede resultar intimidante, no representa un peligro para las personas: carece de aguijón y, si llega a morder —únicamente ante una amenaza directa—, el efecto es comparable a la picadura de una ortiga.

El centro de datos ambientales de Cheshire incorporó el caso a sus registros después de que la entidad científica verificara la identificación de la hembra (Chester Zoo)

La especie fue registrada por primera vez en el Reino Unido cerca de Rye, en East Sussex, en 1922. Durante décadas permaneció confinada al sur de la isla. Las temperaturas más cálidas impulsaron su expansión hacia el norte y el oeste, y hasta este avistamiento en Cheshire, los registros al norte de las Midlands eran, según la SAB, apenas un puñado.

El calentamiento climático desplaza especies hacia latitudes que antes no podían habitar

Ruby Merriman, responsable de biodiversidad del Chester Zoo, señaló al Mirror que el hallazgo refleja un patrón más amplio: varias especies están corriendo sus rangos hacia el norte como respuesta al aumento de temperaturas. “Estábamos realmente emocionadas de encontrar a Wendy. Es una especie fascinante, y registrar una araña avispa en Cheshire por primera vez es muy emocionante”, afirmó.

Los científicos de la SAB indican que las crías de esta especie pueden recorrer largas distancias al dejarse llevar por el viento sobre hilos de seda, un mecanismo conocido como ballooning. Esa capacidad de dispersión, combinada con inviernos más templados, favorece su avance hacia zonas antes inaccesibles para la especie.

La asistente Rosie Cooper descubre el ejemplar durante un relevamiento vegetal en las 205 hectáreas del zoológico (Chester Zoo)

Un vocero del zoológico advirtió que la aparición de estas llamadas “refugiadas climáticas” podría, a largo plazo, ejercer presión sobre las especies nativas del norte de Inglaterra, aunque aclaró que aún se desconoce el impacto concreto de Argiope bruennichi en los ecosistemas locales.

Ciudadanos pueden colaborar con el seguimiento de la especie

El Chester Zoo instó a la población a reportar avistamientos a través del esquema de registro de arañas de la SAB, que monitorea la expansión de la especie para ayudar a los investigadores a comprender su avance. Quienes encuentren una araña avispa deben dejarla en su lugar y no intentar eliminarla, ya que no implica ningún riesgo para personas ni mascotas.

Cooper también describió el momento del hallazgo. “Estaba buscando especies vegetales cuando vi esta araña grande, rayada y muy colorida. Nunca había visto nada igual en mis recorridos por el campo”, declaró según recogió la SAB.


El animal carece de aguijón y solo puede morder si se siente amenazado, con una reacción comparable a la causada por una ortiga, según los expertos que evaluaron el caso

La especie está distribuida en toda Europa central y septentrional, en varias regiones de Asia y África, y también en las Azores. Las personas que avisten un ejemplar pueden reportar ese hallazgo al esquema de registro de arañas de la SAB, mediante su sitio web oficial. Según las autoridades, de ese modo, contribuyen al seguimiento científico de su expansión.