OpenAI admitió en un escrito judicial que la integración de ChatGPT con Siri, el asistente de voz de Apple, tuvo un rendimiento persistentemente bajo desde su lanzamiento. La confesión aparece en documentos presentados en el marco de la demanda antimonopolio que Elon Musk impulsó contra la compañía a través de xAI, ahora integrada en SpaceXAI.
Según el texto, para cuando xAI presentó su demanda contra OpenAI “era evidente que la integración de ChatGPT por parte de Apple tenía un rendimiento muy inferior al esperado”.
Un lanzamiento limitado desde diciembre de 2024
Apple incorporó ChatGPT a Siri y a Apple Intelligence en diciembre de 2024, pero el mecanismo de activación exigía varios pasos dentro de la aplicación Ajustes del dispositivo. Ese diseño, de carácter opcional y específico, hacía que los usuarios optaran con mayor frecuencia por abrir la aplicación independiente de ChatGPT en lugar de invocarla mediante Siri.
Los documentos judiciales, con partes censuradas, señalan que ya en enero de 2025 quedó claro que las proyecciones iniciales debían recortarse. Para marzo de 2026, OpenAI clasificó de manera interna la integración como “persistentemente deficiente” (“persistently underperforming”).
Sin acceso a datos ni beneficio comercial claro
El acuerdo entre ambas compañías no contemplaba una cláusula de exclusividad, pero tampoco permitía a OpenAI recolectar ni entrenar modelos con los datos generados por los usuarios de Siri que interactuaban con ChatGPT. Esta condición limitaba cualquier ventaja directa derivada de la alianza. El único beneficio posible, según el escrito, habría sido un “efecto halo” capaz de atraer nuevos usuarios y suscriptores de pago, algo que no llegó a concretarse.
En paralelo, Apple presentó sus propios Apple Foundation Models, desarrollados a partir de una destilación del modelo Gemini Frontier. Pese a la ausencia de exclusividad contractual, la compañía nunca lanzó extensiones adicionales de Siri para otros asistentes conversacionales.
Un uso mínimo según la propia experta de OpenAI
La demanda de OpenAI describe el impacto que la integración tuvo sobre la competencia, incluida xAI, como “indiscutiblemente mínimo”. La firma citó el cálculo de su experta, la doctora Catherine Tucker, sobre el porcentaje de usuarios de inteligencia artificial generativa que accedieron a ChatGPT a través de Apple Intelligence. El resultado, según el escrito, fue “coherente con la opinión interna de OpenAI de que Apple Intelligence tuvo un uso mínimo”.
La función de Visual Intelligence, que ofrecía a los usuarios de iPhone la opción de recurrir a ChatGPT para obtener contexto adicional sobre imágenes capturadas con la cámara, tampoco logró una adopción significativa, de acuerdo con la información presentada en la causa.
El argumento central de la demanda de xAI
Los documentos de OpenAI resumen la lógica detrás de la demanda de Musk: su experta en daños sostiene que, de no existir el acuerdo entre Apple y OpenAI, Grok habría sido integrado en Apple Intelligence, lo cual habría mejorado el producto de xAI y habría convertido a X en una “superaplicación” capaz de competir con la App Store.
Esa competencia, según el planteo, habría forzado a Apple a reducir la comisión que cobra a los desarrolladores desde 2008, del 30% a un porcentaje menor, en menos de un año. Como consecuencia de esa cadena de eventos, xAI habría obtenido mayores ingresos en 2025 y habría captado más inversión.
OpenAI calificó ese razonamiento como “tan absurdo como suena” en su presentación. La compañía también sostuvo que Musk nunca intentó incorporar Grok como extensión de Siri de manera similar a como lo hizo ChatGPT, pese a que no existía ningún acuerdo de exclusividad que se lo impidiera.
El litigio continúa pese a la salida de Apple del caso
Apple fue removida de la demanda antimonopolio, aunque el litigio entre OpenAI y SpaceXAI continúa activo. Mientras tanto, xAI y Grok mostraron cierto nivel de popularidad durante el mismo período, un dato que las presentaciones vinculadas a fusiones corporativas destacaron incluso mientras avanzaba la disputa judicial.
Apple anunció además una renovación de Siri bajo el nombre Siri AI, con la que busca corregir las falencias detectadas en el lanzamiento inicial de Apple Intelligence. OpenAI enfrenta, en paralelo, otro proceso judicial distinto vinculado a una acusación de robo de secretos comerciales presentada por Apple.



