
Una acusación falsa, atribuida a Osmer Josué Castillo Urbaneja, conocido como alias Osmer y cabecilla del Tren de Aragua, contra el profesor Kevin Santiago Ángel apareció como una pieza central en la investigación por el crimen del docente hallado desmembrado dentro de una maleta en El Tintal, en Bogotá. Ese señalamiento, conocido en una audiencia judicial, reconfigura el móvil interno con el que presuntamente se justificó el asesinato dentro de la estructura.
El dato surgió de un informe de investigador de campo fechado el 6 de julio de 2026. Allí se sostiene que Castillo Urbaneja habría inventado que Ángel intentó violar a una niña para convencer a un hombre identificado como Giovanni, señalado como líder del grupo en Venezuela, de autorizar el homicidio.
La investigación de la Fiscalía General de la Nación incluyó más de 80 actividades de policía judicial, algunas con apoyo de la Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés). El ente acusador señaló el 4 de septiembre de 2026 que la labor del profesor con jóvenes de Kennedy habría afectado intereses del grupo criminal ligados con el tráfico de estupefacientes y las extorsiones en esa zona de Bogotá.
Durante la diligencia también se conoció la lógica con la que, según el expediente, se presentó el caso dentro de la organización: “Es que nosotros los del Tren no podemos matar por matar, pero en un caso como el de la violación da para que lo maten y lo descuarticen”.
La misma declaración aludió luego a la manera en que fue asesinado el docente: “Por eso lo picaron y le quitaron la cabeza y la dejaron tirada”. El elemento nuevo, conforme a lo expuesto en audiencia, es que esa acusación no correspondería a una conducta real de Kevin, sino a una versión creada para obtener autorización criminal.
La hipótesis de la Fiscalía apunta al choque entre la labor social del profesor y las rentas ilegales

La hipótesis divulgada por la Fiscalía, hasta antes de la anterior revelación, señalaba que el asesinato estaba relacionado con el trabajo que Kevin Santiago Ángel desarrollaba con jóvenes de Kennedy. De acuerdo con el ente investigador, las actividades deportivas que promovía para prevenir el consumo de drogas habrían interferido con las ganancias del Tren de Aragua en el microtráfico y las extorsiones.
Ese planteamiento cambió la lectura del caso: la cancha y el acompañamiento que el profesor ofrecía fuera de las aulas habrían entrado en conflicto, según los investigadores, con quienes obtenían beneficios económicos de esos mismos entornos. Ahora, la acusación falsa conocida en audiencia añade una explicación sobre el mecanismo usado para legitimar la orden de matarlo dentro de la organización.
Kevin Santiago Ángel fue encontrado el 22 de mayo de 2026 dentro de una maleta abandonada en una zona de El Tintal, en el suroccidente de Bogotá. Su cuerpo permaneció varios días sin identificar en Medicina Legal y la confirmación para la familia llegó después por medio de las huellas.
Para la comunidad educativa, la noticia agravó la indignación. Karen Valvena expresó entonces: “Es muy triste que ellos digan que desde el 22 de mayo el cuerpo estaba en Medicina Legal y que no sabían, cuando nosotros hemos estado buscándolo”.
Ocho venezolanos fueron judicializados por homicidio, tortura y desaparición forzada

La Fiscalía identificó y judicializó a ocho ciudadanos venezolanos señalados como presuntos integrantes del Tren de Aragua y vinculados a distintas etapas del crimen. De acuerdo a las evidencias recopiladas, Kevin Santiago Ángel fue llevado a un inmueble del suroccidente de Bogotá, donde lo retuvieron y lo sometieron a tortura antes de asesinarlo.
Después, su cuerpo fue desmembrado, introducido en una maleta y abandonado en El Tintal. La investigación señala a Castillo Urbaneja como presunto cabecilla de la organización en Bogotá y como la persona que habría impartido la orden desde un centro de reclusión.
Franyer Eduardo Vásquez Ramos habría coordinado la ejecución del crimen y la disposición del cuerpo. Según la Fiscalía, Gacelis Nairobid Sojo Lira, alias Alondra, empezó a contactar al profesor desde el 9 de mayo de 2026 por redes sociales para ganarse su confianza y lograr que acudiera a una cita en un inmueble del barrio Galán.
Emiro Manuel Nieves Morgado, alias Mario Bro, presuntamente facilitó el lugar. En el proceso también aparecen Luis Alberto Camejo González, alias Luis Panadero; Eduin Vikzabith Herrera Martínez, alias Looney Tones; Arístides José Mendoza Rodríguez, alias Colmillos, y Raúl Antonio Pérez Pérez, alias Tun Tun.
La Fiscalía señaló que los ocho habrían intervenido en momentos distintos de la retención, la tortura y el traslado del cuerpo. A todos les imputaron homicidio, tortura, desaparición forzada y concierto para delinquir agravados, además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio, y ninguno aceptó los cargos.




