Inmaculada Tapia

Madrid, 9 sep (EFE).- Diversificar, ese es el objetivo. Oteyza ha construido su firma a partir de reivindicar la lana de oveja merina como uno de los activos de la moda española, con la que ha vuelto a poner en valor un tejido y un patrimonio cultural que ahora traslada al deporte.

Paul García de Oteyza y Caterina Pañeda pilotan Oteyza y no están dispuestos a estancarse. Pese a lo que pueda parecer, la lana merina también es un textil apto para el deporte, como han demostrado este miércoles durante la presentación de su nueva colección en la que no ha faltado la danza -como es habitual en ellos- para descubrir una nueva mirada sobre sus diseños.

'La línea en movimiento' es el título de una colección a la que traslada el lenguaje del 'running'. "Nos hemos unido a la San Silvestre Vallecana '26 tras ganar el concurso para el diseño de la camiseta de este año", ha explicado a EFE Paul García de Oteyza, que se muestra ilusionado al participar en un evento en el que vestirán su prenda más de cuarenta mil personas y que "quedará como un icono de la ciudad".

Advierte que cada vez es más habitual incorporar prendas deportivas al vestuario del día a día, "los códigos estéticos han evolucionado", argumenta, y la firma se suma a la tendencia de la calle y combinar piezas de su colección con la camiseta deportiva que será imagen de la popular carrera.

"En este caso va con una prenda elegante añadida. No hay que olvidar que la lana merina es una fibra preparada por su elasticidad, resistencia y capacidad de aislamiento térmico para cubrir las necesidades de un deportista", admite García Oteyza.

Ocho modelos y bailarines han presentado a través de la danza su propuesta, en la que se han mostrado piezas desestructuradas, con volúmenes, vuelos y asimetrías.

"Cada día se utiliza más el merino por su carácter único, que es genuino", asegura. EFE

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