
Una jornada de trabajo terminó con una emergencia médica para Julián Quispitupa, quien fue trasladado desde Ayacucho hasta Lima después de presentar síntomas compatibles con latrodectismo, cuadro relacionado con la presunta mordedura de una araña viuda negra. Su evolución fue seguida por especialistas del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, donde recibió tratamiento para evitar complicaciones que podían afectar diversos órganos.
El paciente ingresó por el área de Emergencia del establecimiento de EsSalud y quedó bajo vigilancia en la Unidad de Cuidados Intermedios de Emergencia (UCINE). Debido a la naturaleza de su cuadro, posteriormente pasó al Servicio de Infectología, donde permaneció con supervisión médica especializada hasta mostrar una evolución favorable.
Durante su permanencia en el nosocomio, los profesionales administraron el antídoto correspondiente y realizaron controles constantes de sus funciones vitales. También evaluaron su estado hemodinámico y vigilaron el funcionamiento del corazón, hígado, riñones y sistema nervioso. La intervención oportuna permitió controlar las manifestaciones clínicas y evitar que el cuadro derivara en una afectación sistémica grave o una falla orgánica.

El médico infectólogo José Carlos Ruelas Figueroa explicó que este tipo de accidentes exige una valoración minuciosa debido a los efectos que pueden producir determinadas toxinas. Según indicó, disponer del antídoto y contar con personal capacitado permite identificar alteraciones potencialmente peligrosas y actuar con rapidez ante eventuales complicaciones cardíacas, renales, hepáticas o neurológicas.
Quispitupa relató que, al momento del incidente, se encontraba realizando labores relacionadas con el acopio de piedras. Al principio, las mordeduras no le parecieron motivo de preocupación. Sin embargo, aproximadamente 30 minutos después empezó a sentirse mal y las molestias aumentaron de manera progresiva, por lo que necesitó atención especializada y fue derivado a la capital.
Tras superar el episodio, el paciente expresó su agradecimiento por la atención recibida en el Rebagliati y resaltó el cuidado brindado durante su permanencia. Su recuperación se produjo luego de varios controles destinados a descartar daños en órganos vitales y comprobar que el veneno no hubiera ocasionado consecuencias mayores.

Ruelas Figueroa recordó que las mordeduras de especies venenosas no deben ser tomadas a la ligera. En los casos asociados con la viuda negra, el dolor intenso en la zona afectada puede aparecer junto con molestias abdominales, contracturas musculares y malestar general. Asimismo, existe el loxoscelismo, provocado por la araña casera o de rincón, cuya acción puede generar lesiones violáceas, fiebre y, en situaciones severas, compromiso sistémico.
Ante una posible mordedura, los especialistas aconsejan revisar prendas y zapatos que hayan permanecido almacenados, además de adoptar medidas preventivas al limpiar depósitos, trasladar cajas, realizar mudanzas o ingresar a espacios poco frecuentados. La aparición de dolor intenso, cambios en la coloración de la piel, fiebre, molestias abdominales o malestar general requiere acudir de inmediato a un establecimiento sanitario. Una valoración temprana puede facilitar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de complicaciones.
Cabe precisar que, ante una mordedura de araña, la persona afectada debe acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano para recibir una evaluación médica. De acuerdo con la valoración de los especialistas, podría requerir la administración de suero o antídoto