Miami (EE. UU.), 18 sep (EFE).- Los padres de una niña nacida tras un tratamiento de fecundación asistida demandaron a una clínica de fertilidad de Jacksonville (Florida), después de que una prueba de ADN confirmara que el hombre que aportó el esperma no es el padre biológico de la menor, según medios.

Natalie y Joshua Strong recurrieron a dos rondas de tratamiento en la clínica Brown Fertility Associates antes del nacimiento de su hija Ava, quien ahora tiene quince meses.

La pareja descubrió al día siguiente del parto que algo no coincidía al conocer que la niña tenía sangre B positivo, mientras que ambos padres tienen grupos sanguíneos negativos.

Una posterior prueba de ADN confirmó que Natalie es la madre biológica de Ava, pero Joshua no es su padre biológico.

Los Strong demandaron a la clínica y a su médico principal, a quienes acusan de negligencia por haber utilizado el esperma de otro hombre para crear el embrión.

La pareja asegura que desconoce quién es el padre biológico de su hija y afirma que la clínica tampoco les ha explicado qué ocurrió con el esperma de Joshua.

"¿Qué pasó con su esperma?", preguntó Natalie en un rueda de prensa.

La madre señaló que quieren saber si la muestra pudo haber sido utilizada en otro procedimiento y conocer la información genética de su hija por motivos relacionados con su salud.

El abogado de los Strong, Robert Marcereau, afirmó que situaciones de este tipo ocurren con demasiada frecuencia en la industria de la fertilidad.

La clínica no ha hecho comentarios públicos sobre la demanda ni ha respondido a solicitudes de declaraciones.

La pareja reclama 50.000 dólares en daños y pide además que un tribunal obligue a la clínica a rendir cuentas sobre el esperma de Joshua. EFE