El cacao es uno de los productos que suma valor agregado a los productores. (Foto: Shutterstock)

La certificación orgánica para actividades pecuarias y avícolas se incorporó por primera vez en Panamá durante 2025, una ampliación que hasta entonces solo alcanzaba a los rubros agrícolas mediante la Certificadora Pública.

La medida habilitó a los productores a sumar valor a sus bienes, con la expectativa de mejorar su posición tanto en el mercado interno como en los destinos internacionales.

Al cierre de ese año, el país registraba 34 operadores certificados en producción agrícola orgánica. La Unidad de Agropecuaria Orgánica del Ministerio de Desarrollo Agropecuario informó que 29 recibieron la acreditación de la Certificadora Pública y cinco recurrieron a entidades privadas.

Entre los cultivos que sobresalen bajo este sistema figuran el cacao, el café, el plátano, la caña, la pimienta, el limón, el ají y la vainilla.

La extensión del esquema de certificación a la ganadería y la avicultura modifica un régimen que desde 2016 se concentraba en la agricultura.

El café orgánico goza de gran aceptación en el mercado nacional e internacional. (Shutterstock)

El cambio permite que más segmentos de la producción agropecuaria aspiren a diferenciar sus productos mediante estándares orgánicos y prácticas sostenibles.

Por su desempeño, Panamá fue elegida como integrante de la Junta Directiva de la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO) por un período de un año.

La designación otorga al país participación directa en la orientación estratégica del organismo y en la elaboración de acciones dirigidas al sector orgánico de la región.

Entre las funciones de la Junta Directiva están conducir estratégicamente a la Comisión, aprobar los planes de trabajo, supervisar el uso de los recursos y representar a la entidad.

El órgano también debe colaborar con el cumplimiento de la misión de la CIAO, centrada en fortalecer la agricultura orgánica en el continente.

Agricultores trabajan en un huerto de hortalizas y frutales durante el atardecer en una zona rural de Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La incorporación panameña a ese espacio de conducción, se dijo desde el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, se vincula con el impulso de sistemas productivos sostenibles, la difusión de buenas prácticas agrícolas y la búsqueda de nuevas oportunidades económicas para el sector.

El texto también relaciona esa participación con los objetivos de seguridad alimentaria y con el desarrollo de una producción que pueda responder a exigencias de certificación y comercialización.

La CIAO cuenta actualmente con 19 Estados miembros plenos de América, que poseen instancias de control de la producción orgánica y normas para regular y vigilar esa actividad.

El grupo está integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Venezuela y Uruguay.

Los países miembros participan en las asambleas de la Comisión, forman parte de grupos de trabajo y colaboran en la definición y ejecución del plan estratégico.

La agricultura orgánica se abre paso entre los agricultores panameños. EFE/ Marcelino Rosario

La presencia de naciones de América del Norte, Centroamérica, el Caribe y América del Sur le da al organismo una representación hemisférica en asuntos vinculados con la producción orgánica.

Desde los primeros años de funcionamiento de la Comisión, Panamá forma parte de ese núcleo de miembros plenos, condición que reconoce que el país dispone de mecanismos de control y de regulación para las actividades agropecuarias orgánicas.

La participación también permitió a la nación canalera integrar una red de autoridades competentes, acceder a cooperación técnica y aportar a la construcción de agendas estratégicas de alcance regional.

Dentro de la CIAO la posición del país también se apoya en la Ley N.º 8 de 24 de enero de 2002, que estableció un marco legal específico para las actividades agropecuarias orgánicas. El país tuvo además un papel activo en los procesos de armonización normativa de Centroamérica y en el desarrollo de un sistema público de certificación.

La CIAO funciona desde 2008 como un espacio técnico de coordinación para la agricultura orgánica en las Américas, y su tarea articula a los países miembros, a las autoridades nacionales encargadas del control y fomento, y al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).