
El director italiano Paolo Virzì se muestra contento de que el Festival de Venecia incluya en su programación filmes sobre Palestina como 'NAZA', de los director de 'No Other Land' Yuval Abraham y Rachel Szor. Sin embargo, apunta a que la dirección del festival es nombrada por el Gobierno italiano, por lo que no tiene tan claro si el festival debería tener una posición oficial de apoyo a Palestina ya que "prefiere desinteresarse de las cuestiones políticas".
"Una posición institucional no sé, porque depende de las instituciones, pero es necesario que un festival del cine como el de Venecia pueda dar lugar a que se expresen posturas de dolores del mundo", ha señalado en una entrevista con Europa Press.
Así se ha expresado pocos días después de que actores y directores como Isabel Coixet, Annie Ernaux o Guy Pearce firmaran una carta abierta de Venice 4 Palestine en la que profesionales del audiovisual en Italia reclamaban "medidas concretas" en apoyo a Palestina en el Festival. Por esta parte, Virzì también ha incidido en que este tema es "sensible" para los artistas. "He visto cómo Javier Bardem vive esta tragedia, y lo entiendo, tenemos los mismos sentimientos", ha puesto como ejemplo.
El director estrena este viernes 'Cinco segundos', una película que gira en torno a Adriano Sereni (Valerio Mastandrea), un hombre vive apartado del mundo en una antigua finca casi en ruinas. Cuando una comunidad de jóvenes llega a la villa vecina dispuestos a devolver la vida a los viñedos abandonados, su tranquila rutina se ve alterada por completo.
Virzì ha señalado que la historia es "sencilla e íntima, que sin embargo refleja la "atmósfera" de la sociedad actual. Por un lado, porque la trama plantea un conflicto "vital y divertido" entre Adriano, un "boomer" que tiene ideas sobre las relaciones familiares y temas como la identidad de género distintas a los jóvenes. Y sin embargo, el "dolor" de este protagonista sólo se puede curar con "el cuidado y el encuentro" con esta nueva generación.
Con esta película, el director aclara que la trama no trata el contexto medioambiental de la misma manera directa que 'Siccità' (Sequía), film que estrenó en el 2002 en el que hablaba sobre una Roma distópica en la que se seca el Tíber. "Aquí (la crisis climática) no forma parte de la trama, es un contexto donde se ve una tierra que ha quedado abandonada y (da pie) a otro tipo de recuperación", ha indicado.
Sin embargo, ha precisado que se muestra "muy atento y sensible" con la crisis climática. Tras otro verano en el que Italia y España han vuelto a convertirse en dos de los países europeos que acumulan más hectáreas quemadas de todo el continente, considera posible que el cine pueda ayudar a conseguir que este tema no sea de una manera tan abstracta. "Puede ser, puede ser. Todas las artes son necesarias para trabajar con la sensibilidad de la gente", ha destacado.
Virzì dice adorar a España e incluso sentirse "un poquito mejor" que en Italia. "Aquí me siento como en casa (...) por motivos literarios, cinematográficos, musicales, futbolísticos", ha señalado.
El director comenzó a trabajar como guionista en 1994 con La buena vida (Cinta de Plata (Nastro d'Argento) y David di Donatello al Mejor Director Novel). Entre muchos otros distintivos a lo largo de su carrera, fue nominado dos veces a los Premios EFA como Mejor Director Europeo y representó a Italia dos veces en los Óscar.
Ha tenido la oportunidad de rodar dos veces en Estados Unidos (EEUU), la última, para dirigir a Helen Mirren y Donald Sutherland en 'El viaje de sus vidas'. Aún así, no repetiría. Opina que es "muy difícil" rodar allí y apunta a que Italia tiene más en cuenta la "improvisación" y la "espontaneidad" de los actores, a las nuevas ideas que puedan surgir en el plató de rodaje. "Me gusta el cine americano, es un método de trabajo que sin embargo no se adapta a mí y a mi forma de hacer las cosas".
Además, ha señalado que "las cosas han empeorado" y que los productos son "más industriales. "Es más difícil encontrar cine independiente en el cine. A lo mejor en Netflix sí se puede encontrar, pero bueno, me atrae cada vez menos. La América de Trump no me gusta", ha añadido.




