
En su tercera entrevista desde el inicio de curso y con la crisis de Ceuta amenazando con contagiar a todo el final de la legislatura, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha visitado hoy el plató de El Intermedio.
Lo ha hecho en prime time y a la misma hora en la que El Hormiguero entrevista al presidente de Ceuta, Juan José Vivas, y durante la entrevista con el Gran Wyoming, Sánchez ha tenido que responder a preguntas directas de los ceutís. El primero ha sido Antonio, que ha preguntado directamente por qué parece que Sánchez está “acojonado” a la hora de señalar al país vecino, a Marruecos, como responsable de la entrada masiva de migrantes que vivió Ceuta el pasado 30 y 31 de julio.
Para Sánchez, está claro que la asunción de responsabilidades tiene que estar “basada en los hechos, no en la elucubración”, y la “realidad se tiene que construir en base a hechos”. También ha recordado de nuevo lo que ya ha repetido varias veces, que no hay una “evidencia sólida” de que Marruecos estuviera detrás de la crisis migratoria que ha acabado en crisis humanitaria en la ciudad autónoma.
Otro vecino de Ceuta le ha preguntado qué plazo se está dando el Gobierno para solucionar el problema. A esta pregunta el presidente sí ha querido dar una repuesta clara y ha asegurado que se han dado plazo para finales de año y que espera que la situación esté “estabilizada” para entonces. Sánchez ha especificado tres ‘frentes’ para avanzar: el de la frontera, que esmejorar las características para desincentivar futuros casos en los próximos tiempos; la reubicación de a todos los migrantes; y la dimensión socioeconómica para que que los ceutís no sufran la repercusión de la crisis.
“Es una crisis compleja, pero de esta crisis vamos a salir más fuerte de lo que estamos”, ha asegurado Sánchez.




