La American Academy of Pediatrics estima que 37% de las atenciones de urgencias por fuegos artificiales se relaciona con quemaduras y 19% con lesiones oculares. (Secretaría de Salud Michoacán)

A pesar del alto riesgo que representa su uso, pues el uso de pirotecnia durante Fiestas Patrias es una de las principales causas de quemaduras en niños y adolescentes, su uso continúa siendo muy común en estas fechas.

Cifras de la Secretaría de Salud advierte que los accidentes por pirotecnia, en especial las quemaduras en niñas, niños y adolescentes, aumentan hasta 35% durante estos días festivos.

Por su parte, datos difundidos por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (los más actualizados hasta la fecha) señalan que en 2023 hubo 147 accidentes por pirotecnia en el país de los cuales 6 de cada 10 víctimas eran menores de edad.

Es por esta razón que durante fiestas patrias las autoridades siempre emiten alertas para prevenir los accidentes en menores, ya que estos pueden causar serias discapacidades las cuales van desde quemaduras de primera grado hasta pérdida de extremidades.

La American Academy of Pediatrics estima que 37% de las atenciones de urgencias por fuegos artificiales se relaciona con quemaduras y 19% con lesiones oculares. (changoonga.com)

La pirotecnia en Fiestas Patrias se mantiene como una causa frecuente de quemaduras en niñas, niños y adolescentes

Las quemaduras por pirotecnia pueden causar pérdida de dedos, manos o extremidades y daño ocular grave debido a que no son sólo lesiones por fuego: combinan calor extremo, explosión, presión y fragmentos proyectados a gran velocidad.

En este sentido, las manos suelen ser las más expuestas y las principales afectadas debido a que niñas y niños suelen sostener, encender o recoger artefactos que no explotaron, de acuerdo con información de la organización Healthy Children que atiende niños con este tipo de lesiones.

Si un cuete detona antes de tiempo, la onda expansiva y los fragmentos lesionan huesos, tendones, nervios y vasos sanguíneos. Cuando el tejido queda destruido o sin riego sanguíneo, puede ser imposible reconstruirlo y se requiere amputación.

Por su parte, los ojos y la cara también son áreas vulnerables debido a que quedan cerca del punto de explosión. La pirotecnia puede lanzar chispas, pólvora, metal, cartón o plástico. Esos materiales provocan quemaduras en párpados y córnea, perforaciones del globo ocular, hemorragias y lesiones en retina. La explosión también puede romper el ojo por el golpe de presión, incluso sin que un fragmento lo atraviese.

En menores el riesgo aumenta porque suelen acercarse a mirar un artefacto que parece apagado o falló, tienen menor capacidad para calcular una distancia segura y pueden no usar protección. Además, muchas lesiones graves afectan a personas que sólo estaban cerca y no encendieron la pirotecnia.

Las quemaduras representan cerca de 37% de las atenciones de urgencias relacionadas con fuegos artificiales; las lesiones en manos y dedos alcanzan 36%, mientras que las oculares representan 19%, de acuerdo con la American Academy of Pediatrics.

Ante una explosión con lesión en ojo o mano, se debe acudir a urgencias de inmediato. No se debe retirar un objeto incrustado, presionar el ojo, aplicar pomadas ni reventar ampollas.

La Policía Metropolitana de Bogotá evita que más de 86.000 objetos pirotécnicos lleguen a manos de menores de edad - crédito Policía Bogotá

Cómo prevenir las quemaduras por pirotecnia en menores

La forma más segura de prevenir quemaduras por pirotecnia en menores es que no manipulen cuetes, cohetes, petardos ni bengalas.

La Academia Americana de Pediatría recomienda evitar incluso los productos de uso doméstico y optar por espectáculos profesionales observados desde lejos.

Medidas concretas:

  • No dar bengalas a niñas ni niños. Pueden alcanzar temperaturas cercanas a 1,093 °C y causar quemaduras profundas en segundos. Sustituirlas por barras luminosas, luces LED o banderas.
  • Mantenerlos lejos de la zona de encendido y lanzamiento. En espectáculos profesionales, ubicarse al menos a 150 metros del punto de lanzamiento, según la recomendación de la AAP.
  • No permitir que recojan artefactos que no detonaron. Un cuete aparentemente apagado puede explotar al manipularlo; tampoco debe intentarse encenderlo de nuevo.
  • Evitar pirotecnia casera, modificada, ilegal o sin etiqueta. Si hay adultos que la usan, deben seguir las indicaciones del empaque, encender un artículo a la vez y alejarse de inmediato.
  • Tener agua disponible. Una cubeta con agua o una manguera permite apagar fuego en ropa, pasto u otros materiales.
  • Vigilar a los menores durante toda la celebración. El riesgo no se limita a quien enciende la pirotecnia: chispas, fragmentos y artefactos defectuosos pueden lesionar a espectadores.
  • Revisar la legalidad local. Las restricciones cambian según el estado y el municipio; que un producto esté a la venta no significa que sea seguro para menores.
Una infografía de Infobae presenta medidas de prevención frente al uso de pirotecnia en menores y señala que las bengalas alcanzan hasta 1.093 °C. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si ocurre una quemadura, enfríe el área con agua corriente fresca, sin hielo ni remedios caseros. Se requiere atención médica inmediata si afecta ojos, cara, manos, pies, genitales o articulaciones, si hay ampollas extensas o si la piel luce blanca, negra o insensible.