
Un periodista nicaragüense desnacionalizado, detenido mientras conducía para Uber en Orlando, enfrenta ahora el riesgo de ser deportado al país que lo declaró “traidor a la patria” hace tres años.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestó este lunes a Luis Galeano, director del programa Café con Voz, en lo que sus colegas y opositores describieron como una situación de peligro extremo, según informó la agencia EFE.
La detención ocurrió en circunstancias cotidianas. La esposa de Galeano, Deykell Santamaría, confirmó que su marido conducía para la plataforma Uber cuando los agentes lo interceptaron. Luego, él mismo la llamó desde una estación de policía en Orlando, Florida.
La cancelación del TPS dejó a miles de nicaragüenses sin protección migratoria
El arresto de Galeano se produce en un contexto de creciente vulnerabilidad para los exiliados nicaragüenses en Estados Unidos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) del gobierno del presidente Donald Trump anuló el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Nicaragua en julio de 2025, con fecha de expiración efectiva el 8 de septiembre de ese año.
Esa cancelación dejó a opositores, activistas y periodistas nicaragüenses expuestos a detenciones del ICE y al riesgo de deportación hacia el país que los persigue.
El caso de Galeano no es aislado: el 17 de agosto pasado, el exparamilitar nicaragüense Marlon Gerardo Sáenz Cruz, de 65 años y también desnacionalizado, fue detenido por ICE en Los Ángeles durante una presentación rutinaria ante las autoridades migratorias, según consignó The Washington Post, diario estadounidense.

Galeano fue desnacionalizado junto a escritores y un obispo en 2023
La historia de Galeano con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo comenzó mucho antes de su detención en Florida. El periodista abandonó Nicaragua en diciembre de 2018 tras una orden de captura emitida por un juez de Managua, en plena crisis política desatada en abril de ese año.
El 15 de febrero de 2023, las autoridades nicaragüenses lo declararon formalmente “traidor a la patria”, le revocaron la nacionalidad y le confiscaron sus bienes.
La lista incluyó a otras 93 personas: los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, el obispo auxiliar de Managua Silvio Báez, la defensora de derechos humanos Vilma Núñez, el periodista Carlos Fernando Chamorro y el excomandante Luis Carrión, entre otros.
Desde Miami, Galeano conducía Café con Voz junto a su esposa. Antes del exilio, trabajó en el desaparecido periódico El Nuevo Diario y fue redactor de la delegación de Nicaragua de EFE entre 2004 y 2006.

Su programa se emitía en el canal 100% Noticias, que la Policía Nacional allanó y cuyas oficinas fueron decomisadas. El ente regulador estatal ordenó además a los operadores de televisión por suscripción que lo retiraran de su programación.
La oposición advierte que una deportación pondría su vida en riesgo
La detención generó una cadena inmediata de pronunciamientos. Juan Sebastián Chamorro, dirigente opositor nicaragüense, envió un audio a los medios en el que advirtió que “su vida correría extremo riesgo de ser deportado hacia Nicaragua”.
“Luis es un perseguido político y merece ser atendido en los Estados Unidos como un asilado político”, sostuvo Chamorro ante EFE, y convocó a las autoridades estadounidenses a considerar “la lucha por la libertad de expresión de Luis Galeano, de su programa, por el bien de Nicaragua y también de su familia”.

La Gran Confederación Opositora Nicaragüense publicó en sus redes sociales un llamado directo al ICE para que evaluara la situación del comunicador. “Es un perseguido político por la dictadura sandinista de Murillo-Ortega en Nicaragua”, escribió la organización.
El régimen de Ortega lleva años desmantelando la prensa independiente
El arresto de Galeano refleja una tendencia que se agrava. Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se profundizó tras las elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega obtuvo su quinto mandato —el cuarto consecutivo— con sus principales rivales en prisión.
Luego los expulsó del país, los privó de la nacionalidad y los acusó de “golpistas” y “traición a la patria”.

La Asociación Memoria y Justicia (AMJ) documentó que 135 personas fueron despojadas de la ciudadanía nicaragüense en septiembre de 2024 y trasladadas a Guatemala, donde muchas aún enfrentan obstáculos para regularizar su situación migratoria, según publicó Infobae el 10 de septiembre de 2026.
Para Galeano, el dilema es ahora el mismo que para decenas de compatriotas: un país de origen que lo persigue y un país de acogida que no garantiza su permanencia.




