
El 33,0% de los hogares peruanos tiene al menos un gato, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La cifra equivale a cerca de uno de cada tres hogares y sitúa a los felinos como la segunda mascota más frecuente del país, detrás de los perros, presentes en el 52,2% de las viviendas. Entre quienes conviven con gatos, el promedio es de 1,8 animales por hogar.
El 61,2% de los hogares con felinos tenía solo uno; el 22,3%, dos; el 8,0%, tres; y el 8,5%, cuatro o más. Pero, si se extrapola este último dato al total nacional, la estimación es de 2,8% de todos los hogares del Perú con cuatro o más gatos. Es decir, cerca de tres de cada cien hogares.
La tenencia también implica desembolsos. Los hogares que declararon gastos en animales domésticos no destinados a la venta invirtieron en promedio S/ 57,7 al mes, unos S/ 692 al año en soles reales de 2025. El cálculo incluye alimentos, atención veterinaria y otros productos o servicios, como accesorios, camas, ropa, hospedaje y compra de animales.
El dato no corresponde solo a gatos, sino al conjunto de animales domésticos de los hogares que registraron gastos. Aun así, permite dimensionar el costo asociado a su cuidado en un país donde la presencia de felinos es mayor en sectores rurales, de menores ingresos y con déficits de acceso a servicios básicos.
El gasto mensual llega a S/ 88,1 en los estratos A y B
El gasto promedio fue de S/ 61,1 mensuales en el área urbana, frente a S/ 37,3 en el ámbito rural. En Lima Metropolitana y Callao alcanzó S/ 62,9, mientras que en el resto urbano llegó a S/ 59,8.
Las diferencias por nivel socioeconómico fueron más marcadas. Los hogares de los estratos A y B destinaron en promedio S/ 88,1 mensuales a sus animales domésticos; los de los estratos C y D, S/ 65,9; y los del estrato E, S/ 53,1.
Durante 2025, el 39,8% de los hogares registró gastos en alimentos para animales y el 25,5% en servicios veterinarios. Estas cifras incluyen distintos tipos de mascotas, pero coinciden con las brechas de cuidado preventivo que registra la población de gatos.

La vacunación, la desparasitación y la esterilización tienen brechas territoriales
A nivel nacional, el 27,0% de los hogares con gatos de tres meses o más declaró vacunación anual contra la rabia. La desparasitación de al menos un animal alcanzó al 44,8% y la esterilización, al 31,7%.
Solo 20,1% de los hogares con gatos combinó vacunación antirrábica y desparasitación, mientras que el 50,1% no declaró ninguna de esas dos prácticas. En el área rural, esa proporción subió a 76,7%.
La distancia entre zonas urbanas y rurales fue amplia: la vacunación llegó al 32,1% de los hogares urbanos y al 12,7% de los rurales. En desparasitación, los porcentajes fueron 54,8% y 18,3%, respectivamente. La esterilización alcanzó al 40,8% en ciudades y apenas al 6,0% fuera de ellas.
Las carencias de vivienda también se asociaron con menores niveles de cuidado. En hogares con piso de tierra, el 23,0% desparasitó a alguno de sus gatos, el 15,6% vacunó y el 8,4% esterilizó. Entre quienes viven en departamentos de edificios, los porcentajes fueron de 79,4%, 65,0% y 64,6%.

El control de plagas pesa más en la Sierra rural
La principal razón para tener gatos fue la compañía o el afecto, mencionada por el 53,3% de los hogares que los tienen. El control de plagas ocupó el segundo lugar, con 29,9%, seguido de la protección o seguridad, con 15,2%.
La función asociada a roedores y lagartijas tuvo mayor peso fuera de las ciudades. El 55,3% de los hogares rurales con gatos los cría principalmente para controlar plagas, proporción que ascendió a 56,8% en la Sierra rural. En las zonas urbanas, en cambio, el 66,2% los tenía por compañía o afecto.
Apurímac, Huancavelica y Ayacucho concentraron las mayores proporciones de hogares con gatos, con 55,3%, 54,9% y 47,8%. En Apurímac y Huancavelica, donde la tenencia es más alta, la desparasitación alcanzó solo al 13,4% y 15,4% de los hogares con felinos.


