
Gustavo Petro salió en defensa de los resultados de la política de Paz Total, luego de que el Gobierno de Abelardo de la Espriella formalizara el cierre de las mesas de negociación que habían sido instaladas durante su administración.
Las declaraciones de Petro se conocieron el 29 de agosto, un día después de que la nueva administración expidiera varias resoluciones mediante las cuales puso fin a los espacios de diálogo con las estructuras de “Calarcá”, la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (Cneb) y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Acsn), conocidas como Los Pachenca.
En respuesta a la discusión sobre los resultados de las negociaciones impulsadas durante su Gobierno, Petro enumeró algunos de los efectos que, según afirmó, dejaron los diálogos adelantados con diferentes grupos armados.
“¿Que qué salió de los diálogos de paz?: una Medellín que estaba más en paz, la baja de la tasa de homicidios a la mitad en Nariño y Putumayo, allí se salvaron miles de vidas, cerca de 25.000 hectáreas erradicadas voluntariamente y en proceso de sustitución de cultivos lícitos , que hizo caer hasta junio la cantidad de hectáreas de hoja de coca en Colombia.”
El exmandatario también hizo referencia a la salida de Gloria Miranda de la dirección del programa relacionado con la sustitución de cultivos de uso ilícito: “Ya sacaron a la directora del programa Gloria Miranda”.

Novoa cuestionó la revocatoria de su designación
La reacción del exmandatario se produjo después de que Armando Novoa se refiriera a la decisión de revocar su designación como jefe negociador en la Mesa de Diálogos de Paz con la Cneb. Novoa aseguró que la decisión administrativa resultaba innecesaria debido a que él ya había presentado su renuncia al cargo el 6 de agosto.
En ese sentido, señaló que el Ejecutivo únicamente debía aceptar la dimisión que había presentado. “Resolución del presidente Abelardo de la Espriella que revoca mi calidad de Jefe Negociador del Gobierno nacional. en Mesa de Diálogos de Paz con la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano. Acto innecesario pues el 6 de agosto pasado presentamos RENUNCIA IRREVOCABLE a esa responsabilidad. Bastaba con aceptarla”, afirmó Novoa.
La Resolución 346 de 2026 dispuso el cierre de la Mesa de Diálogos de Paz con la Cneb por la denominada “pérdida de voluntad de paz”. El acto también revocó el reconocimiento de varios integrantes de esa organización como representantes en el proceso.
Entre los nombres mencionados se encuentran José Vicente Lesmes y Geovanny Andrés Rojas, alias Araña. Asimismo, la medida retiró el reconocimiento de Novoa como jefe negociador y dejó sin efecto la participación de funcionarios que integraban la delegación oficial.

Las decisiones adoptadas el 28 de agosto de 2026 abarcaron los tres espacios de negociación que permanecían abiertos como resultado de la política de Paz Total implementada durante el Gobierno de Gustavo Petro.
En el caso de las estructuras bajo el mando de Alexander Díaz Mendoza, alias “Calarcá”, la Resolución 343 de 2026 puso fin al proceso de diálogo que había comenzado en octubre de 2023. El proceso continuaba con los bloques Magdalena Medio, Jorge Suárez Briceño y Frente Raúl Reyes, después de las divisiones registradas dentro de la organización.
De manera paralela, la Resolución 342 de 2026 revocó la designación de varios representantes de esa organización, entre ellos Adolfo Ballesteros Fernández, Óscar Ojeda, Robinson de Jesús González y Diana Carolina Rey Rodríguez. Con la medida, los integrantes perdieron el reconocimiento administrativo que les permitía participar formalmente en las conversaciones con el Estado.
La tercera decisión estuvo relacionada con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, conocidas como Los Pachenca. El Gobierno canceló el espacio sociojurídico establecido con esta estructura al considerar que no había demostrado voluntad de paz ni disposición para avanzar hacia un sometimiento judicial.

Como parte de esta decisión, nueve integrantes de las Acsn perdieron su reconocimiento como representantes. Entre ellos figuran Daniel Bravo Arias y Orlando Pérez Ortega. También fue revocada la designación de Óscar Mauricio Silva Osorio como coordinador del Gobierno en ese espacio.
Una de las principales consecuencias de esta determinación fue la orden de reactivar las órdenes de captura contra los líderes de las Acsn, de acuerdo con lo establecido en la Resolución Ejecutiva 348 del 28 de agosto de 2026.
Las resoluciones expedidas por la administración de Abelardo de la Espriella modificaron así el esquema jurídico y administrativo que permitía la interlocución formal entre el Estado y las tres estructuras armadas.
En particular, las medidas retiraron el reconocimiento oficial de los representantes de los grupos, revocaron las designaciones de los funcionarios gubernamentales que participaban en las delegaciones y terminaron los actos administrativos que sustentaban las respectivas mesas.