
Adobe ha actualizado Photoshop con nuevas herramientas de inteligencia artificial (IA) que buscan facilitar la edición de imágenes sin obligar a los usuarios a dominar funciones complejas.
La principal novedad es AI Assisted Editor, un nuevo espacio de trabajo en fase beta que permite realizar cambios mediante instrucciones escritas en lenguaje natural, mientras que el editor tradicional mantiene las herramientas manuales para quienes necesitan un control más detallado sobre cada elemento.
La actualización apuesta por combinar ambos enfoques. Los usuarios podrán pedir a la IA que modifique una fotografía mediante una descripción, pero también conservarán la posibilidad de ajustar manualmente capas, máscaras y otros parámetros.

Adobe plantea así una versión de Photoshop en la que la inteligencia artificial funciona como un asistente dentro del proceso creativo, sin reemplazar necesariamente las herramientas profesionales que han definido al programa durante décadas.
Un editor de Photoshop que responde a instrucciones escritas
El AI Assisted Editor reúne en una nueva interfaz varias funciones de edición generativa que hasta ahora estaban distribuidas entre Photoshop y Adobe Firefly. Su funcionamiento se basa en una barra de texto en la que el usuario puede describir el cambio que quiere realizar sobre una imagen.
Entre las herramientas disponibles se encuentran Prompt to Edit, la eliminación de fondos, el Relleno generativo, la Ampliación generativa, la herramienta Quitar, el Escalado generativo y AI Markup. En lugar de tener que buscar cada función dentro de diferentes menús, el nuevo editor las concentra en un mismo espacio y permite iniciar la edición a partir de una petición escrita.

La propuesta puede resultar especialmente útil para personas que están comenzando a utilizar Photoshop o que no conocen a fondo el funcionamiento de las capas y selecciones. Por ejemplo, en lugar de seleccionar manualmente una zona de la fotografía, el usuario podría describir el cambio que quiere conseguir y dejar que el sistema interprete la petición.
Sin embargo, Adobe no elimina el editor tradicional. De hecho, la compañía ha comenzado a denominarlo Pro Editor, una distinción que deja claro que ambos sistemas convivirán dentro de la aplicación.
La IA también llega al flujo de trabajo profesional
Los usuarios que prefieran trabajar con las herramientas clásicas también recibirán nuevas funciones. Una de ellas es Prompt to Edit, que estará disponible desde la barra de tareas contextual de Photoshop. Esta opción permite solicitar modificaciones mediante texto sin necesidad de realizar previamente una selección precisa sobre la imagen.
Cada resultado generado se crea como una capa independiente, por lo que el usuario puede ocultarlo, modificarlo o eliminarlo sin alterar el archivo original. Esta característica resulta importante en un entorno profesional, donde mantener un flujo de edición no destructivo permite experimentar sin perder versiones anteriores del trabajo.
Adobe también ha añadido una nueva capa de ajuste denominada Luz, que reúne controles de exposición, contraste, iluminaciones, sombras, blancos y negros. La intención es ofrecer ajustes similares a los disponibles en Camera Raw, pero directamente dentro del sistema de capas de Photoshop.

Más precisión para modificar zonas específicas de una imagen
Otra de las novedades es Instruct Edit con máscaras, una herramienta basada en el modelo Firefly Image 5. Su objetivo es facilitar la modificación de determinadas partes de una fotografía sin tener que seleccionar con precisión absoluta todos los elementos.
El sistema puede interpretar el contexto general de la imagen y aplicar los cambios únicamente dentro del área delimitada por la máscara. Lo que se encuentra fuera queda protegido, algo especialmente relevante cuando la composición incluye rostros, productos, logotipos u otros elementos que no deben modificarse.
A esto se suma Markup, una función que permite dibujar directamente sobre la imagen para comunicarle a la IA qué cambio se busca. El usuario puede utilizar flechas, trazos o manchas de color para señalar una zona, reduciendo la necesidad de explicar con palabras cada modificación.