Al contener muchos alimentos y líquidos dentro, la heladera es una de las zonas de la cocina más propensas a acumular malos olores y aromas intensos. En ese sentido, comenzó a ganar popularidad un método sencillo para neutralizarlos: poner carbón activado dentro del electrodoméstico.
Como tiene una estructura muy porosa y una gran superficie interna, este material es capaz de retener determinadas moléculas presentes en el aire. Por esta razón, suele utilizarse en filtros y distintos productos para controlar olores.
Para qué sirve poner carbón dentro de la heladera
En ese sentido, el carbón activado cumple el rol de un adsorbente, es decir que las moléculas responsables de ciertos olores en la heladera quedan adheridas a su superficie, evitando que se propaguen por el aire.

Al colocarlo en la heladera, es posible disminuir aromas provocados por alimentos como el queso, la cebolla, el ajo, el pescado u otras comidas preparadas que permanecen guardadas durante varios días consecutivos.
De todas maneras, el carbón no reemplaza la limpieza de la heladera. En caso de que el olor provenga de comida en mal estado, líquidos volcados o restos acumulados, lo primero que debe hacerse es retirar el producto y limpiar la zona de manera correcta.
Tampoco es conveniente usar carbón vegetal común, que está destinado a la parrilla. Este tipo puede contener sustancias añadidas para facilitar el encendido, por lo que lo mejor es usar carbón activado pensado para absorber olores.
Dónde conviene colocar el carbón activado
Para que funcione de la mejor manera, una opción práctica es poner una pequeña cantidad en un recipiente abierto y poco profundo, como un bowl, para que el material tenga mayor contacto con el aire y pueda absorber mejor los malos olores.
Ya sea en un estante central o en la parte posterior de la heladera, es importante que esté en un lugar estable donde no se vuelque ni entre en contacto directo con los alimentos almacenados.
Si se utilizan pequeños sobres transpirables de carbón activado distribuidos en distintos sectores, es posible potenciar su efecto y reducir los olores dentro de la heladera.
A medida que pasa el tiempo, el carbón activado pierde su capacidad para retener olores, por lo que es fundamental reemplazarlo de manera periódica siguiendo las indicaciones del fabricante en el envase.

Para que los malos olores no regresen, es conveniente guardar la comida en recipientes cerrados, revisar las fechas de vencimiento con frecuencia y, ante cualquier derrame, limpiar la zona de inmediato con un trapo.




