Sebastián Graviotto explicó por qué no se muda a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde vive Juana Repetto, mamá de dos de sus hijos, y Fran, que es la madre de su hijo mayor.
Desde su auto, el exparticipante de Gran Hermano reveló los motivos por los que prefiere mantener su vida en el Sur y aseguró que se trata de una decisión que va mucho más allá de una cuestión económica.
“No veo otro camino, más allá de lo económico, que obvio que es reimportante, también de lo energético y de mi vida”, comenzó diciendo el ex de la hija de Reina Reech, quien reconoció que es un tema que conversó en reiteradas oportunidades con las madres de sus hijos.
En ese sentido, contó que muchas veces observa que Fran y Juana están “sobrepasadas”, aunque aclaró que ambas disfrutan de su rol como madres. “Más allá de que les encanta ser mamás, les encanta, y eso es lo más lindo”, sostuvo.

Graviotto destacó además el apoyo que recibe de ellas cuando no puede estar presente con sus hijos. “Son una pata reimportante para mí, porque cuando no estoy me bancan”, explicó.
Uno de los puntos centrales de su descargo fue que, según explicó, tanto Fran como Juana conocían desde el principio el estilo de vida que él quería llevar.
“A las dos, desde el minuto cero, les dije: ‘Vamos hasta donde quieran’, porque las amo, porque las amé a las dos. Las quiero un montón hoy, las amo también, ponele, pero desde otro lugar”, expresó.

Según Graviotto, durante más de un año les explicó que su proyecto personal estaba ligado a vivir en el Sur y que esa era una parte fundamental de su vida.
“Más de un año diciéndoles: ‘Chicas, esta es mi vida, esta es mi vida y es así’”, aseguró.
El exconcursante de GH también planteó que su profesión y la forma en la que eligió vivir son cuestiones que sus exparejas conocían desde el comienzo.
“Ellas siempre supieron que esta es mi profesión, que esto es lo que hago, que con esto gano plata, que es lo que papá ama”, sostuvo Graviotto, que es instructor de ski.

El mediático fue todavía más específico al hablar del proyecto de familia que imaginaba para sus hijos. “Yo a mis hijos los criaría en el Sur”, afirmó.
En su relato, explicó que su idea siempre fue que sus hijos pudieran crecer con una dinámica diferente a la de una gran ciudad, rodeados de naturaleza y con tiempo para compartir con sus amigos y desarrollar sus actividades.Sin embargo, reconoció que la situación actual también implica una adaptación de su parte.
“Yo también me estoy adaptando a algo que, de cierto modo, no elijo”, reflexionó.

Y agregó: “En un punto, al salir con ellas no me quedó otra. Yo sabía dónde me estaba metiendo. Yo sabía que ellas iban a hacer su vida acá”.
Consciente de la complejidad de la situación, Graviotto admitió que existe una contradicción difícil de resolver entre su proyecto personal y la realidad de sus hijos. “Es un rulo, un rulo para analizar en terapia”, reconoció entre risas.
De todos modos, insistió en que ambas mujeres sabían desde el comienzo cuál era su proyecto de vida y que él nunca ocultó su intención de continuar viviendo en el sur.
El descargo de Graviotto rápidamente generó repercusiones en redes sociales. Algunos usuarios cuestionaron que priorice su proyecto personal por encima de la cercanía cotidiana con sus hijos. “Él jura que ser honesto es su valor”, “¿Y por qué asume que a alguien debería importarle? Que lo hable y resuelva con sus mujeres, problema de ellos" y “Priorizo lo energético, dice el pelo...” fueron algunos de los mensajes de los internautas.




