El trigo atraviesa una semana con varias señales de alerta, pero por ahora mantiene una buena condición en buena parte del área agrícola. A pesar de las heladas, algunos focos de granizo y el deterioro de las reservas hídricas, el 94,6% del área sembrada presenta una condición de cultivo entre normal y excelente, según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El informe muestra que el cereal logró atravesar los eventos adversos de los últimos días sin que, hasta el momento, se advierta un impacto generalizado sobre su potencial productivo. En el Centro-Norte de Córdoba y el Centro-Este de Entre Ríos se registraron las tormentas de mayor severidad, aunque la extensión de las mangas de granizo no habría sido de gran alcance.

El dato que comienza a generar mayor preocupación aparece por el lado de la humedad. La condición hídrica nacional registró una caída de 5,8 puntos porcentuales y empieza a cobrar relevancia la necesidad de nuevas lluvias en sectores de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y el norte y oeste de Buenos Aires.

La advertencia sobre la falta de agua no es nueva. La semana pasada, la Bolsa de Comercio de Rosario había señalado que el trigo de la región núcleo comenzaba a sentir el déficit hídrico, con unas 160.000 hectáreas, equivalentes al 10% del área implantada, clasificadas en condición regular.

El relevamiento de la entidad rosarina mostraba entonces un problema todavía concentrado regionalmente, mientras que el panorama nacional seguía siendo favorable. Ahora, el informe de la Bolsa de Cereales vuelve a marcar la necesidad de lluvias, aunque sin registrar por el momento un deterioro generalizado del cultivo.

La demanda de agua será además cada vez mayor a medida que el cultivo avance hacia los estadios reproductivos. Es allí donde el déficit hídrico podría convertirse en un problema más concreto para los lotes que hoy todavía conservan una condición adecuada.

Las heladas también alcanzaron buena parte del centro y sur del área agrícola. Allí, el trigo transita mayormente entre macollaje y encañazón, estadios en los que, de acuerdo con la Bolsa de Cereales, el cereal no habría sufrido daños capaces de perjudicar el rendimiento.

El 64,5% del trigo ya transita desde encañazón en adelante. Por ahora, sin embargo, el cultivo mantiene una respuesta favorable frente a una combinación de factores que incluyó frío, granizo y lluvias que no aparecen en la cantidad necesaria en varias regiones.

El escenario deja una señal de cautela para las próximas semanas. El trigo llega con una buena condición general, pero necesita que el clima acompañe para poder sostenerla hasta la definición de los rendimientos. Hay pronósticos de lluvia general para este fin de semana. Veremos si es suficiente.