La Alcaldía de Nueva York y la Metropolitan Opera acordaron distribuir 70.000 entradas gratuitas al año entre los ciudadanos. (Foto: Adam Gray/Pool via REUTERS)

Los cantantes estaban en sus puestos para un ensayo de La Bohème en la Metropolitan Opera la semana pasada cuando un invitado inesperado subió al escenario: Zohran Mamdani. Durante la hora siguiente, el alcalde socialista democrático de Nueva York, utilizó el gran escenario del Met como telón de fondo para un video que promocionaba la ópera —¡la ópera!— y anunciaba un nuevo programa del Met y la Alcaldía para distribuir 70.000 entradas gratuitas al año a los neoyorquinos.

Unos días antes, Gustavo Dudamel, el nuevo director musical y artístico de la Filarmónica de Nueva York, se dirigía al podio para dirigir su primer concierto en el David Geffen Hall cuando recibió una llamada de Mamdani para darle la bienvenida a Nueva York. Era la primera vez que hablaban. «Fue maravilloso; muy agradable», dijo Dudamel. Hablaron sobre educación, y el gobernante le comentó que intentaría asistir a una actuación de la Filarmónica de Nueva York. Para él, que ha promovido el cuidado infantil gratuito, los autobuses gratuitos y un sorteo para entregar 2.100 entradas gratuitas de Broadway a estudiantes de secundaria, la idea de distribuir entradas para la ópera —algunas valoradas en hasta $ 400— encajaba con los temas populistas que ha adoptado durante sus primeros 10 meses en la Alcaldía. También lo hacía el video de ritmo rápido que publicó para promocionarlo.

Pero para los líderes de la música clásica en Nueva York, la aparición de Mamdani en el campus del Lincoln Center y su apoyo a las dos principales organizaciones musicales de la ciudad fueron motivo de celebración y alivio. La Metropolitan Opera, con dificultades financieras, aprovechó el nuevo entusiasmo del alcalde al iniciar una campaña de recaudación de fondos de $ 1.500 millones junto con el programa de entradas. «El alcalde representa todo lo contrario de lo elitista», dijo Peter Gelb, director general del Met. «Tener al alcalde, que es una de las personas más populares del planeta en este momento, involucrado activamente con el Met solo puede ser beneficioso».

Desde los tiempos de Fiorello La Guardia, quien ayudó a fundar la Ópera de la Ciudad de Nueva York, se sabe que los líderes políticos de alto perfil de Nueva York se han interesado por la música clásica. Para algunos, ello reflejaba sus gustos personales; Rudolph W. Giuliani era un gran admirador de la ópera italiana y celebró un acto de recaudación de fondos para su campaña con actuaciones de ópera. Pero también era una manera de promover a la ciudad como capital de las artes y de relacionarse con donantes adinerados.

La Metropolitan Opera busca recaudar 1.500 millones de dólares para cubrir un déficit anual de 83 millones. (REUTERS/Jeenah Moon)

Hay excepciones. Los dos últimos alcaldes, Eric Adams y Bill de Blasio, rara vez fueron vistos en el Lincoln Center. Y durante sus años de vida pública, Mamdani ha mostrado poco interés por lo que ocurre en el teatro de la ópera o en el Geffen Hall. El alcalde, de 34 años, ha mostrado gusto por otras artes escénicas, presentándose, por ejemplo, como rapero bajo el nombre de Mr. Cardamom.

Darren Walker, exmiembro de la junta directiva del Lincoln Center y exdirector de la Fundación Ford, dijo en una entrevista que la música clásica cargaba con el peso de ser vista como elitista, debido a su público y al costo de las entradas, lo que, afirmó, planteaba complicaciones evidentes «para un alcalde populista». «Pero un gran alcalde ama todas las formas de arte y entiende que, para que Nueva York siga siendo la capital cultural del mundo, debemos tener un ecosistema saludable que apoye todas las artes», dijo Walker. «Esto no es opcional para el alcalde Mamdani. En mi opinión, la implicación es esencial para impulsar el éxito de esta ciudad».

El programa de entradas regalará 70.000 asientos del Met esta temporada y continuará indefinidamente, dice Mamdani en el video. Las entradas procederán del grupo de asientos no vendidos del Met; vende alrededor del 75 % de sus asientos al año. Las entradas se distribuirán mediante sorteo en la aplicación del Met y se promocionarán con diversas agencias de la ciudad, entre ellas la Autoridad de Vivienda, la Biblioteca Pública de Nueva York y las Escuelas Públicas de la Ciudad de Nueva York. El programa tendrá limitaciones: los neoyorquinos que compraron entradas para la temporada 2018-2019 o posterior no podrán optar a entradas gratuitas esta temporada. No habrá requisitos de ingresos. Gelb afirmó que esperaba que regalar las entradas finalmente ampliara el público que paga.

Las entradas sin costo se asignarán por medio de un sorteo digital entre las localidades no vendidas del recinto. (Foto: Curtis Brown/Metropolitan Opera)

La campaña de recaudación de fondos de $ 1.500 millones anunciada junto con el programa de entradas llega en un momento en que el Met, que tiene un presupuesto anual de $ 340 millones y 3.000 empleados, ha utilizado un tercio de su dotación patrimonial para pagar los costos operativos. Enfrenta un déficit anual de $ 83 millones. Gelb dijo que tenía la intención de utilizar $ 790 millones de los $ 1.500 millones para aumentar la dotación patrimonial, que ahora es de $ 237 millones, hasta $ 1.000 millones. Contaba con compromisos por $ 407 millones de los $ 1.500 millones y la campaña tiene como objetivo conseguir el resto. Ese esfuerzo, añadió, se vería enormemente impulsado por el video del alcalde.

«La ópera es una de las mayores formas de arte que tenemos», dice el mandatario en el video. «Y no hay mejor lugar para verla que aquí: en la emblemática Metropolitan Opera House». La grabación en el Met se convirtió en una especie de celebración. El político, cuya oficina no permitió que los reporteros la cubrieran, fue recibido con entusiasmo por los trabajadores del Met. «Todos estaban encantados de verlo», dijo Nishana Dobbeck, bibliotecaria de la orquesta del Met. «Los aplausos fueron atronadores. Estamos acostumbrados a escuchar aplausos atronadores. Pero ver al alcalde en ese escenario fue otra cosa».

Al final de la grabación, el alcalde ocupó el lugar del director en el podio mientras los fotógrafos del Met captaban su imagen junto a casi 1.000 empleados del Met, incluido el director Yannick Nézet-Séguin, Gelb y miembros del elenco de Lincoln in the Bardo, la ópera de Missy Mazzoli que tendrá su estreno mundial en el escenario del Met en octubre. «Pensé que era realmente importante que el Met estableciera una conexión con el alcalde», dijo Gelb. «Me dijo que tiene la intención de regresar para una función el próximo mes. Lo invité a volver para ver Lincoln in the Bardo».

Fuente: The New York Times