Un paquete de tortillas guardado en una bolsa de plástico presenta condensación y manchas de moho sobre una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La forma de conservar los alimentos dentro de la cocina puede tener efectos en la salud. Esto aplica a productos de consumo cotidiano, como las tortillas.

Estudios científicos advierten sobre los riesgos de almacenarlas en recipientes de plástico, incluso si están certificados para uso alimentario. Popular Science señala que este material puede permitir la migración de compuestos químicos hacia la comida.

El riesgo aumenta cuando las tortillas entran en contacto directo con el plástico mientras están calientes o permanecen guardadas durante periodos prolongados. El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) reporta que esas condiciones pueden facilitar la transferencia de sustancias como bisfenoles, ftalatos y oligómeros.

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Estos compuestos, presentes en una amplia variedad de envases y envolturas, han sido asociados a alteraciones hormonales, problemas metabólicos y un aumento en el riesgo de enfermedades crónicas.

Popular Science detalla que los efectos son más notorios en alimentos de alto contenido graso o ácido, como quesos y salsas, pero también pueden impactar productos básicos como las tortillas.

El riesgo aumenta al calentar alimentos en plástico. Según una investigación citada por Baton Rouge General Hospital, “las altas temperaturas incrementan la liberación de partículas y microplásticos al alimento, incluso durante exposiciones breves”.

Estas diminutas partículas no solo alteran la composición del alimento, también pueden acumularse en órganos y tejidos humanos, generando inflamación y alteraciones en el sistema nervioso, endocrino y cardiovascular.

Además, investigaciones recientes publicadas en revistas científicas han identificado la presencia de microplásticos en placas arteriales, lo que se vincula a un mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

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Las autoridades regulatorias, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y la Comisión Europea, admiten que miles de sustancias presentes en plásticos alimentarios no cuentan con estudios completos sobre su impacto a largo plazo. Jane Muncke, directora del Food Packaging Forum, declaró a Popular Science que “la exposición crónica a este ‘cóctel químico’ es difícil de cuantificar, ya que los efectos combinados de múltiples compuestos podrían multiplicar los riesgos para la salud”.

¿Cómo guardar tortillas de manera segura?

  • Elige recipientes de vidrio, cerámica o acero inoxidable para conservar tortillas y otros alimentos.
  • Evita almacenar tortillas calientes en plástico; permite que se enfríen antes de transferirlas a cualquier recipiente.
  • No calientes tortillas en microondas dentro de bolsas o recipientes plásticos.
  • Revisa que los envases estén libres de BPA y ftalatos, aunque la presencia de estos químicos puede no estar indicada en el envase.
  • Opta por bolsas de tela de algodón para almacenamiento temporal.

Se recomienda priorizar envases reutilizables y evitar el contacto prolongado entre los alimentos y el plástico, sobre todo en productos que están en contacto frecuente con la mesa familiar.

Las tortillas, al igual que otros alimentos básicos, suelen mantenerse frescas durante más tiempo cuando se almacenan adecuadamente.

El uso de recipientes no plásticos ayuda a reducir la exposición a químicos y contribuye a la conservación de la textura y el sabor.

Según el NIH, la sustitución de plásticos por materiales inertes y reutilizables no solo beneficia la salud, sino que también disminuye la cantidad de residuos y microplásticos en el ambiente.