Microsoft incorporó Solitario y Buscaminas en Windows para enseñar a usar el mouse sin que los usuarios lo advirtieran.

Solitario y Buscaminas, esos dos juegos que acompañaron a millones de usuarios desde los inicios de Windows, no llegaron por casualidad. Detrás de sus cartas y sus casillas minadas había un plan de Microsoft para enseñar a manejar el mouse sin que nadie lo notara.

En una época en la que los usuarios estaban habituados a teclear comandos en una consola, la interfaz de ventanas representaba un cambio radical. Arrastrar, soltar y hacer clic con uno u otro botón eran gestos ajenos a la experiencia previa con las computadoras, y la compañía necesitaba una forma de instalarlos como hábito.

El origen del Solitario y su función real

Microsoft Solitaire se integró en Windows 3.0 en 1990. Fue la primera demostración de que jugar a las cartas ya no requería un mazo físico ni una mesa.

Pero el objetivo iba más allá del entretenimiento. El juego perfeccionaba el manejo del mouse sin que el usuario se diera cuenta, según explica Mental Floss.

Solitario se integró en Windows 3.0 en 1990 y entrenó el gesto de drag and drop con el movimiento de cartas en pantalla. (Microsoft)

La mecánica de arrastrar y soltar cartas de un lado a otro de la pantalla era, en realidad, un entrenamiento constante en el llamado drag and drop, el gesto que definiría toda la interacción con los sistemas operativos gráficos de ahí en adelante.

Microsoft necesitaba convertir a usuarios acostumbrados a las líneas de comandos en usuarios capaces de mover elementos con el mouse de forma instintiva. Solitario cumplió esa función mientras destruía, de paso, horas de productividad laboral.

La historia de la creación de Buscaminas

Buscaminas llegó después, con Windows 3.1, en 1992. Su función pedagógica apuntaba a otro gesto: el uso diferenciado del botón izquierdo y el derecho del mouse.

El juego enseñaba a tener precisión de movimiento de forma natural, mientras el jugador creía estar solo pasando el rato entre banderas y casillas vacías.

Buscaminas dejó de estar preinstalado en Windows y hoy se puede jugar gratis en PC sin descargar programas.

Este título tuvo un antecedente directo en “Cube”, un juego de la década de 1960 y 1970 creado por el programador Jerimac Ratliff. Aquella versión, sin gráficos y en modo texto, fue enviada a la revista Creative Computing.

La popularidad de “Cube” creció después de su inclusión en el libro “Basic Computer Games”, de David H. Ahl. Con el tiempo, el concepto derivó en el Buscaminas que Microsoft integró en Windows, un juego que se dice cautivó incluso a Bill Gates.

Otros juegos que enseñaron a usar el PC

La estrategia de enseñar jugando no se limitó a esos dos títulos. Hearts llegó con Windows 3.1 for Workgroups y fue el primer juego en usar la tecnología NetDDE de conexión en red.

Su función era distinta a la de sus predecesores: mostrar a los usuarios que la computadora ya no era un equipo aislado, sino parte de una red conectada a otros dispositivos.

FreeCell, por su parte, se distribuyó como parte de un paquete opcional de aplicaciones bajo el formato Win32s, que permitía ejecutar programas de 32 bits en un sistema de 16 bits como Windows 3.1.

FreeCell se distribuyó con Win32s en Windows 3.1 y funcionó como una prueba del soporte para programas de 32 bits en un sistema de 16 bits. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo)

Si el juego funcionaba correctamente, era la señal de que el subsistema de procesamiento de datos estaba bien instalado. En la práctica, funcionaba como una prueba interna de Microsoft para incentivar el uso de esa nueva capacidad técnica.

Por qué desaparecieron Solitario y Buscaminas

En 2012, con el lanzamiento de Windows 8, Microsoft eliminó los juegos clásicos del paquete predeterminado del sistema operativo. Quienes quisieran seguir jugando debían descargarlos por separado.

La compañía revirtió esa decisión con Windows 10, cuando trajo de vuelta al Solitario. Según la teoría del escritor de Mental Floss James Hunt, el regreso respondía a una nueva intención pedagógica: familiarizar a los usuarios con el manejo de la Windows Store.

Otra lectura posible, señalada también por el medio, es que una generación acostumbrada a tener ese juego en cada computadora que poseyó simplemente reclamó su vuelta.