Una imagen del cuello herido proyectada en la sala marcó el pulso con el que la defensora oficial Ivana Castoldi inició su alegato final en el juicio a Rosana Videla por tentativa de homicidio de su ex pareja Sergio Mojica.

“Una imagen vale más que mil palabras, así no se ve un intento de homicidio; una pena de diez años de prisión es desproporcionada para esta herida”, afirmó con firmeza frente al tribunal que preside Edith Lezama de Pereyra y los integrantes del jurado popular, buscando desarmar el pedido de condena por tentativa de homicidio que minutos antes había sostenido el fiscal de Cámara Francisco Márquez.

juicio tentativa homicidio ticino videla (3)

  • “Quiso matarlo, pero no pudo”: El demoledor alegato del fiscal contra Rosana Videla

Para comprender lo sucedido, la defensa puso en primer plano la historia de vida de Rosana Maricel Videla.

Relató una realidad marcada por la vulnerabilidad social: una mujer de 56 años, con estudios primarios incompletos, que sostuvo su vida a base de changas, fue madre por primera vez a los 16 y crió en total a ocho hijos.

En ese recorrido personal, Castoldi situó el vínculo de pareja en un entorno atravesado por la violencia de género, recordando que juzgar bajo esa perspectiva no es una opción, sino una obligación del Estado.

juicio-tentativa-homicidio-ticino-videla-(9)

Contrarrestando la hipótesis acusatoria que catalogó los reclamos previos como maniobras de conveniencia patrimonial, la abogada defensora subrayó que Mojica ya registraba antecedentes penales y había sido denunciado reiteradamente por violencia familiar, al punto de que otros fiscales hallaron elementos para imputarlo por lesiones leves calificadas y amenazas.

“Instaurar que todas las denuncias de Rosana fueron armadas es desconocer cómo se vinculaban y desconocer la perspectiva de género para juzgar”, replicó.

ivana castoldi defensa rosana videla

En sintonía con ello, rescató de la pericia psicológica un rasgo común en estos escenarios: la naturalización de la violencia dentro de la relación.

En el plano estrictamente médico y técnico, Castoldi exhibió los resultados de la tomografía realizada en el Hospital Regional Pasteur, donde se constató un tiempo de curación de 14 días y se determinó que la vida del paciente nunca estuvo en riesgo.

juicio videla mujica

Argumentó que el relato de la víctima presentó falsedades —incluso sobre comunicaciones previas y la foto del lugar del hecho que confirmó que la cita había sido acordada— y que la descripción del arma no se condice con el daño provocado:

“O era otra arma, o Videla no tenía intenciones de matar”.

Citó además precedentes judiciales con disparos y heridas punzantes de más de 40 días de curación que fueron encuadrados como lesiones leves.

  • “Si no sos mío, no sos de nadie”: el abrazo que terminó en puñalada en el cuello

Por todo ello, la defensa solicitó que el hecho no sea calificado como homicidio en grado de tentativa, sino bajo las figuras de desobediencia a la autoridad y lesiones leves calificadas, requiriendo una sanción de 2 años de prisión efectiva, muy lejos de la década requerida por la fiscalía.

juicio tentativa homicidio ticino videla (5)

Antes de que el jurado popular pasara a deliberar para definir su destino, Rosana Videla hizo uso de la última palabra.

Fueron solo siete términos para resumir su postura frente a los jueces y vecinos de la ciudad: “Yo ese día solo me defendí”.

The post “Yo ese día solo me defendí”: el descargo final de Rosana Videla frente al jurado appeared first on Villa María VIVO.