Los investigadores de la Universidad de Hokkaido, en Japón, informaron que las normas culturales influyen en cuánto puede aumentar el atractivo percibido mediante una reverencia.

El estudio fue dirigido por Jun Kawahara, de esa institución, junto con Takayuki Osugi, de la Universidad de Yamagata, y fue publicado en Japanese Psychological Research.

Japón registró en los últimos años un rápido aumento de visitantes extranjeros. A raíz de esta tendencia, la reverencia, un saludo habitual en el país, ahora suele intercambiarse entre personas de distintas nacionalidades.

Los autores analizaron si la reacción ante un gesto de cortesía japonés responde a una idea compartida en distintas sociedades o a una interpretación ligada a la cultura de quien observa.

El gesto no produjo el mismo efecto en todos los países

Los investigadores analizaron si la reacción ante la reverencia japonesa responde a una señal social universal o a una interpretación cultural (Gentileza, estudio Efecto de la reverencia en el atractivo facial de otras razas, publicado en Japanese Psychological Research)

Según Phys.org, los autores partieron de experimentos previos en los que personas japonesas consideraban más atractivos ciertos retratos cuando la imagen simulaba una inclinación de la cabeza.

La hipótesis inicial planteaba, según los investigadores, que “una inclinación de la cabeza hacia abajo aumenta la percepción de sumisión, lo que podría mejorar la percepción de atractivo en diversas culturas”.

Para evaluarla, el equipo utilizó representaciones tridimensionales de personas de pie y haciendo una reverencia. Los participantes procedían de Japón, Estados Unidos, Brasil e India, entre otros. Las imágenes empleadas en esta etapa mostraban únicamente rasgos de Asia oriental.

Entre los evaluadores japoneses, la conducta produjo un aumento considerable en las puntuaciones de atractivo; mientras que en los grupos de los otros países, el cambio fue mínimo o no apareció. Esa diferencia abrió otra posibilidad: la familiaridad entre el gesto y la apariencia de las figuras podía haber condicionado las respuestas.

El estudio no comparó solo figuras inmóviles con figuras inclinadas: incluyó un saludo corto y otro largo. Entre los participantes japoneses, la duración del movimiento influyó en la percepción al momento de calificar la reverencia.

El entorno social influyó en la respuesta

La hipótesis inicial planteó que inclinar la cabeza hacia abajo aumenta la percepción de sumisión y podría elevar el atractivo en diversas culturas (Gentileza, estudio Efecto de la reverencia en el atractivo facial de otras razas, publicado en Japanese Psychological Research)

Existen diversas sociedades, cada una con costumbres, comportamientos y expectativas propias. Es evidente, según el artículo, que esto puede afectar nuestra respuesta hacia los demás, por ejemplo, al privilegiar la comodidad que brindan los comportamientos familiares.

El equipo señaló que “el efecto observado podría deberse a la combinación culturalmente familiar dentro de un grupo de Asia Oriental”.

Para separar el efecto de la apariencia de la influencia del gesto, Kawahara y Osugi repitieron los ensayos con modelos que representaban personas de Asia oriental, Europa, Asia meridional y África. En esta parte participaron 2 grupos de evaluación, uno de Japón y otro de Estados Unidos.

Los resultados mantuvieron el patrón anterior: el grupo japonés otorgó valoraciones más altas a las figuras que se inclinaban y el conjunto estadounidense apenas mostró cambios al comparar las figuras inmóviles con aquellas que hacían una reverencia.

Las modificaciones en la apariencia no alteraron el efecto

Los participantes japoneses otorgaron puntuaciones de atractivo más altas a figuras que hacían una reverencia, a diferencia de los grupos de otros países (Gentileza, estudio Efecto de la reverencia en el atractivo facial de otras razas, publicado en Japanese Psychological Research)

El estudio también examinó si el atractivo físico inicial de las representaciones podía explicar la diferencia. En pruebas separadas con figuras de Asia Oriental, los autores modificaron ese rasgo para observar la respuesta de los participantes de ambos países.

Tanto japoneses como estadounidenses distinguieron las variaciones de atractivo físico en los modelos. Sin embargo, el aumento atribuido específicamente a la inclinación fue mucho mayor entre las personas japonesas, de acuerdo con los resultados publicados.

Los investigadores sostuvieron que la respuesta ante este gesto se mantuvo entre los japoneses pese a los cambios en las figuras. En cambio, esta conducta no adquirió el mismo peso entre los participantes estadounidenses pese a las modificaciones.

“Estos resultados sugieren que las reverencias se interpretan de forma consistente dentro de cada grupo cultural”, escribieron Kawahara y Osugi. La expresión alude a que un mismo acto social puede adquirir significados distintos según las prácticas y expectativas aprendidas en cada entorno.