
El precio del dólar en Colombia cerró el viernes 4 de septiembre en $3.126,17, un nivel $15,19 inferior a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $3.141,36. Durante la jornada marcó un mínimo de $3.109, un máximo de $3.150 y sumó 1.730 transacciones por USD1.209 millones, según reportó la plataforma Set-FX.
Los últimos movimientos de la divisa en Colombia responden a factores locales y externos. Entre ellos figuran:
- Presión sobre el peso colombiano en agosto.
- Comportamiento del petróleo.
- Expectativas sobre las tasas del Banco de la República.
- Riesgos fiscales.
Para septiembre, mes en el que se celebra el Día de Amor y Amistad (19 de septiembre), Bancolombia prevé un rango entre $3.100 y $3.300. Y es que el peso colombiano cerró agosto de 2026 con una depreciación mensual de 1,8% frente al dólar, hasta $3.215. El resultado implicó un aumento de $57 frente al cierre de julio. Al respecto, la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia atribuyó ese deterioro, sobre todo, a factores internos.
“La desvalorización del peso frente al dólar se concentró en la última parte del mes y respondió principalmente a factores locales”, anotó la directora de la entidad, Laura Clavijo.

Explicó que la publicación del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 y las presiones de liquidez provocaron una caída cercana al 5% en la última semana de agosto. A eso se sumó la reacción del mercado al programa de acumulación de reservas del Banco de la República y a la decisión de mantener estables las tasas de interés al comienzo de agosto (12%).
Para Bancolombia, esas medidas sorprendieron a los inversionistas y añadieron presión sobre la moneda colombiana. El análisis contrastó con parte del entorno internacional observado durante el mismo mes.
Proyecciones para septiembre entre riesgos fiscales y apoyos al peso
En agosto, el índice del dólar DXY, que midel el dólar a nivel global, retrocedió 0,5%, mientras el precio del petróleo Brent, de referencia para Colombia, avanzó 0,3%. Ante esto, la cotización del dólar en Colombia osciló entre $3.021,50 y $3.252,60. Para septiembre, Bancolombia prevé que el dólar en Colombia se mueva entre $3.100 y $3.300.
Clavijo advirtió que “persisten riesgos al alza asociados a los mensajes sobre la situación fiscal del país”. Puso el foco en la eventual presentación del proyecto de ley de rescate económico del gobierno de Abelardo de la Espriella. El informe también indicó que el programa de compra de reservas internacionales continuará este mes, con adquisiciones cercanas a USD400 millones del Banco de la República.
Identificó riesgos a la baja para el dólar por:
- Operaciones de arbitraje de tasas.
- Tasas de interés todavía atractivas.
- Una menor prima de riesgo.
- Posibles ayudas externas ante la emergencia causada por el terremoto del 10 de agosto.
Esa combinación deja abiertas presiones en sentidos opuestos para la tasa de cambio en las próximas semanas.

Petróleo, inflación y tasas
Sobre la volatilidad del dólar durante la semana del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2026, el profesor asistente de Economía de la Universidad Javeriana Adrián Garlati anotó que “básicamente, lo que ha pasado esta semana es que ha terminado bajando el dólar”. Estimó que la moneda se mantendría cerca de su cotización actual durante la próxima semana. Parte de ese comportamiento, según él, se explica por el aumento del precio internacional del petróleo (el Brent cerraba en USD94,97 el 4 de septiembre) y por la situación en el estrecho de Ormuz (guerra entre Estados Unidos e Irán).
Sobre ese punto, el economista afirmó: “Creo que el barril de petróleo se va a mantener alto”. También sostuvo que una continuidad de las tensiones en esa vía marítima podría tener consecuencias sobre los mercados fuera de Estados Unidos. Agregó que la evolución de la tasa de interés del Banco de la República será otro factor para seguir de cerca.
Según él, el terremoto, los incendios y otros eventos pueden empujar los precios al alza y abrir la posibilidad de un incremento de tasas. Esa presión convive con la meta de reactivar la economía. “No sé qué prime entre esas dos posiciones”, dijo Garlati, antes de proyectar que “no creo que se suba ni se baje; se va a mantener más o menos en ese precio”.

Dependencia colombiana del dólar
Para los investigadores de Cedetrabajo Sara Osorio y Miguel Rodríguez, el mercado cambiario colombiano debe leerse dentro de un escenario más amplio, marcado por la disputa entre Estados Unidos y China, el elevado endeudamiento estadounidense, los cambios en la política monetaria de Japón y otras tensiones geopolíticas. Ante esto, señalaron que Colombia enfrenta el entorno con “finanzas públicas deterioradas, una estructura productiva debilitada y una enorme dependencia de las decisiones monetarias y financieras tomadas en Washington”.
Sostuvieron que el dólar perdió terreno de manera gradual y desigual desde comienzos de siglo. Pese a eso, conserva un papel dominante en el comercio, el crédito bancario internacional, los depósitos y el mercado de divisas.
Osorio y Rodríguez también describen una tensión para Estados Unidos entre preservar la confianza global en su moneda y recuperar capacidad industrial. Según ellos, Washington busca reindustrializarse con aranceles, subsidios y restricciones tecnológicas, aunque al mismo tiempo necesita que el dólar y los bonos del Tesoro sigan siendo atractivos para financiar la deuda pública.
Para el caso colombiano, los investigadores plantean que la apreciación del peso respondería tanto a la debilidad internacional del dólar como a factores internos. Entre ellos mencionan:
- Política monetaria restrictiva del Banco de la República.
- Remesas.
- Ingresos por turismo.
- Mayores precios del petróleo.
- Flujos de capital.
- Expansión de economías ilícitas.
Críticas al modelo neoliberal colombiano
La crítica apunta a la falta de instrumentos nacionales para enfrentar esas presiones. “Por cuenta del modelo neoliberal Colombia renunció a tener política monetaria, cambiaria, productiva, comercial y fiscal soberana”, sostuvieron Osorio y Rodríguez. Añadieron que las decisiones de la Reserva Federal condicionan el margen de acción colombiano. El diagnóstico también incluye la fragilidad fiscal, el aumento de la deuda junto con una menor inversión y unos recursos limitados del presupuesto para la política industrial.
Frente a ese panorama, Osorio y Rodríguez proponen ampliar los vínculos con China, Europa, América Latina y otros socios, sin romper la relación con Estados Unidos. El planteamiento apunta a construir capacidad productiva, financiera y política para reducir la dependencia frente a decisiones tomadas fuera de Colombia.




