
El mandatario dominicano Luis Abinader asumió la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y descartó que utilizará esa función para promover una candidatura presidencial o designar a quien lo suceda.
El mandatario planteó que la prioridad de la conducción partidaria debe ser el país y su gente, por encima de las aspiraciones de los dirigentes. También fijó como objetivo preservar reglas internas que permitan competir en igualdad de condiciones.
Según informó Listín Diario, Abinader sostuvo que la presidencia del PRM no estará al servicio de intereses individuales. “Primero está el país, siempre el país y su gente”, afirmó durante su primer discurso al frente de la organización.
El jefe de Estado señaló que ese principio deberá orientar su gestión partidaria. A su juicio, cuando se invierte esa escala de prioridades, el servicio puede convertirse en un privilegio y el liderazgo puede derivar en protagonismo.
Abinader diferenció su tarea como presidente de la República de su nueva responsabilidad dentro del partido oficialista. El mandatario aseguró que no asumió el cargo para intervenir en la definición de una sucesión política.
“No llego a la presidencia de este partido para construir una candidatura”, manifestó Abinader, de acuerdo con Listín Diario. El presidente también rechazó que su función sea imponer a un heredero o heredera política.

Abinader prometió un PRM imparcial para las futuras aspiraciones internas
El presidente del PRM afirmó que la organización deberá ofrecer garantías a los dirigentes que tengan aspiraciones auténticas cuando se abra el proceso interno correspondiente.
Su planteo fue que esos competidores encuentren un partido institucional, democrático e imparcial. Las reglas deberán ser claras para todos los sectores que participen de esa instancia.
Abinader advirtió que ningún dirigente podrá utilizar una posición pública para obtener ventajas indebidas dentro de la fuerza política. Las ambiciones personales, añadió, tampoco pueden situarse por encima de la unidad partidaria.
La definición estableció el marco que el mandatario dijo querer preservar durante su gestión. El discurso no incluyó nombres de posibles candidatos ni anticipó decisiones sobre la futura competencia electoral.
El presidente vinculó la estabilidad del partido con la capacidad de mantener una conducción institucional. La organización deberá resolver sus diferencias sin afectar su cohesión interna.
Juan Garrigó asumió la secretaría general del Partido Revolucionario Moderno
La nueva dirección del PRM incorporó a Juan Garrigó como secretario general. El dirigente acompañará a Abinader en la estructura que reemplaza a la conducción anterior.
Deligne Ascención fue juramentado como vicepresidente ejecutivo y tendrá la responsabilidad de conducir las tareas cotidianas de la organización.

También asumieron como vicepresidentes Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos. La nómina reunió a funcionarios y dirigentes con presencia dentro del oficialismo dominicano.
Gloria Reyes quedó al frente de la secretaría nacional de organización. Luis Delgado asumió como secretario nacional electoral.
Kelvin Cruz, Lía Díaz, Jean Luis Rodríguez y Rosa Santos fueron juramentados como subsecretarios. Con esas designaciones quedó conformada la nueva estructura partidaria.
El equipo sustituye a la dirección encabezada por José Ignacio Paliza y Carolina Mejía. Ambos habían ocupado, respectivamente, la presidencia y la secretaría general de la fuerza durante los últimos ocho años.
Garrigó pidió consolidar la unidad frente a los próximos desafíos
El nuevo secretario general afirmó que la conducción entrante buscará continuar el trabajo de fortalecimiento del PRM. Garrigó señaló que el equipo asume sus responsabilidades con humildad y voluntad de aportar a la organización.
“Esta nueva dirección llega con la humildad suficiente para seguir trabajando y agregando valor”, expresó el dirigente durante el acto de juramentación.
Garrigó mencionó la paciencia, la honestidad, la ética, la amistad y la solidaridad como valores que el partido deberá sostener. Su mensaje se concentró en el funcionamiento interno de la organización.
El secretario general describió al PRM como una familia. También sostuvo que esa relación debe mantenerse ante los desafíos que enfrentará la nueva conducción.
“El partido que camina unido, permanece unido”, afirmó Garrigó. La frase sintetizó su llamado a preservar la unidad partidaria durante la etapa encabezada por Abinader.




