Estados Unidos admitió que tiene armas de “control espacial” en órbita y volvió a poner el foco sobre las reglas que existen para el uso militar del espacio.
El secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, aseguró que esos sistemas sirven para “defender a las fuerzas del país frente a posibles acciones hostiles”. Rusia y China cuestionaron el avance de estas capacidades.
El derecho internacional establece límites para el uso militar del espacio. La principal norma es el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, firmado en 1967 y vigente desde octubre de ese año. El acuerdo fija los principios que deben respetar los países en sus actividades fuera de la Tierra.
El artículo 4 establece una prohibición concreta. Los países no pueden colocar en órbita alrededor de la Tierra armas nucleares ni otras armas de destrucción masiva.
La misma regla se aplica a la Luna y a otros cuerpos celestes. Estas armas tampoco pueden instalarse allí ni colocarse en el espacio de ninguna otra forma. Además, el tratado establece que la Luna y los demás cuerpos celestes deben utilizarse exclusivamente con fines pacíficos.
Es decir, el acuerdo no prohíbe todas las armas en el espacio. Su prohibición alcanza de manera específica a las armas nucleares y a otras armas de destrucción masiva.

Qué pasa con las otras armas
Ahí aparece una de las principales discusiones actuales. El tratado de 1967 no establece una prohibición general para todos los sistemas militares que puedan operar en el espacio.
La experta en derecho espacial Laetitia Cesari explicó a la agencia internacional AFP que el artículo 4 se refiere a las armas nucleares y a las armas de destrucción masiva, pero no prohíbe todas las demás armas que podrían utilizarse en el espacio.

Con el avance de la tecnología, las potencias desarrollaron nuevas capacidades militares vinculadas al espacio. Entre ellas se encuentran sistemas destinados a proteger satélites y otros capaces de afectar los de otros países.
Por qué los satélites son importantes
Los satélites tienen un papel central en las actividades militares. Se utilizan para las comunicaciones, la navegación y la vigilancia, entre otras funciones.
Por eso, una confrontación en el espacio no necesariamente implicaría colocar un arma nuclear en órbita. También podría incluir sistemas capaces de interferir, inutilizar o destruir satélites.
Estas capacidades no están prohibidas de manera general por el Tratado del Espacio Ultraterrestre. Esa zona de regulación limitada es uno de los motivos por los que el avance tecnológico volvió a abrir el debate sobre las reglas para el uso militar del espacio.
Qué establece Naciones Unidas
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre es el principal marco del derecho espacial internacional. Entre sus principios establece que la exploración y utilización del espacio deben hacerse en beneficio y en interés de todos los países.
También señala que el espacio puede ser explorado y utilizado libremente por todos los Estados y que ningún país puede apropiarse de él, de la Luna o de otros cuerpos celestes.
Naciones Unidas sostiene que el aumento de las amenazas a la seguridad en el espacio y desde el espacio plantea la necesidad de avanzar hacia un acuerdo jurídicamente vinculante que preserve su carácter pacífico.
La organización cuenta además con otros tratados destinados a prevenir conflictos vinculados con las actividades espaciales.




