Médicos usan caminatas cronometradas, fuerza de prensión y el poder levantarse del suelo para evaluar equilibrio y resistencia en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada vez más médicos recurren a pruebas simples, levantarse del suelo sin apoyo, cronometrar una caminata corta o medir la fuerza del apretón de mano, para evaluar cómo envejece el cuerpo de sus pacientes. Según informó Associated Press (AP), estas pruebas ofrecen indicios valiosos sobre la resistencia muscular, el equilibrio y el riesgo de caídas en adultos mayores, pero los especialistas advierten que sus resultados no equivalen a un pronóstico de vida.

“Un resultado pobre o en declive es una razón para que un profesional de la salud investigue por qué está cambiando la función, no para calcular cuánto tiempo vivirá alguien”, afirmó Auriel Willette, experto en envejecimiento cerebral de la Universidad de Rutgers, en declaraciones recogidas por AP. Los test, explicó, funcionan como señales de alerta, no como veredictos.

Qué miden estas pruebas y cuáles son las más usadas

Una infografía de Infobae detalla tres evaluaciones físicas utilizadas para medir la movilidad y la fuerza muscular en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las evaluaciones más extendidas en consultorios estadounidenses figura el “Timed Up and Go” (TUG): el paciente debe levantarse de una silla, caminar 3 metros (10 pies) y volver al asiento. En un solo ejercicio, el médico obtiene información sobre el equilibrio, la movilidad y la fuerza de las extremidades inferiores. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) aplican una variante distinta —el “prueba de levantarse de la silla en 30 segundos”— para mayores de 60 años, que mide cuántas veces puede pararse y sentarse una persona en 30 segundos.

Otra prueba que ganó terreno en redes sociales consiste en bajar al suelo con las piernas cruzadas y volver a pararse sin apoyo. El puntaje máximo es 10 —5 por bajar, 5 por subir—, y se descuenta un punto por cada ayuda utilizada y medio punto si el movimiento resulta inestable. De acuerdo con AP, investigadores en Brasil publicaron estudios en 2020 y 2025 que asociaron puntajes más altos con menor riesgo de muerte en adultos de mediana edad durante aproximadamente una década. Los médicos en Estados Unidos aclararon que no aplican esa prueba de manera habitual con sus pacientes.

Un conjunto de señales, no un diagnóstico

La Batería Breve de Desempeño Físico combina pruebas de marcha, equilibrio y fuerza (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los expertos consultados por AP insisten en que ningún test aislado ofrece un panorama completo. El médico David Lee, de la Clínica Multidisciplinaria de Caídas de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), señaló que la fuerza del apretón de mano predice múltiples condiciones de salud, pero puede verse alterada por artritis, un accidente cerebrovascular o la simple falta de entrenamiento muscular. “Es una medida entre muchas”, subrayó Lee.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, una agencia federal de Estados Unidos que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), desarrolló una batería de evaluación de 10 minutos —la “Batería Breve de Desempeño Físico”— que combina pruebas de marcha, equilibrio y fuerza. Ensayos clínicos extensos demostraron su utilidad para anticipar mortalidad y discapacidad.

El médico George Hennawi, especialista en adultos mayores de MedStar Health en Baltimore, precisó que el objetivo de estos test es identificar debilidades concretas y rastrear su causa: dolor articular, reflejos lentos, problemas cardiovasculares o déficits de equilibrio. “La clave para reaccionar es entender dónde no nos fue bien”, dijo al medio.

Qué hacer frente a un resultado preocupante

Según especialistas, estas mediciones suelen ser el primer paso para decidir si un paciente necesita un dispositivo de asistencia u otras intervenciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especialistas advierten contra entrenar exclusivamente para superar una prueba. El foco, dijeron, debe estar en la salud general: ejercicio integral, alimentación nutritiva, descanso adecuado y cuidado del sistema cardiovascular. Emily Nabors, especialista en prevención de caídas del Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, recordó que más de un cuarto de los adultos mayores se cae al menos una vez al año, pero la mayoría no lo comunica a su médico.

Según detalló AP, los resultados de un test de movilidad son el primer paso para determinar si un paciente necesita un dispositivo de asistencia, fisioterapia, un ajuste en su medicación u otra intervención. El contexto en el que cada prueba fue estudiada también incide: si los datos provienen de un grupo etario específico, los estándares de rendimiento no necesariamente aplican a otros.