Para 2027, el proyecto contempla un tipo de cambio promedio de aproximadamente $1.728 por dólar. REUTERS/Dado Ruvic

El proyecto de Ley de Presupuesto 2027 contempla un tipo de cambio nominal de $1.847,6 por dólar para diciembre del próximo año, mientras que para diciembre de 2026 toma como referencia una cotización de $1.600. La cifra llamó la atención por tratarse de un valor considerablemente superior al actual, pero desde el Gobierno aclararon que no debe interpretarse necesariamente como un pronóstico sobre la evolución del dólar.

El número cumple, principalmente, una función técnica dentro de las proyecciones presupuestarias. El Estado necesita establecer un tipo de cambio de referencia para convertir a pesos distintos ingresos, gastos y obligaciones que están denominados en moneda extranjera. Por eso, el valor incluido en el proyecto permite realizar los cálculos fiscales sobre una misma base.

La clave está en diferenciar entre el promedio anual y el valor de cierre del año.

Para 2027, el proyecto contempla un tipo de cambio promedio de aproximadamente $1.728 por dólar, mientras que el valor previsto para diciembre es de $1.847,6, lo que representa una suba de 20,76% respecto al valor actual ($1.530) y de 15,48% comparado con la cotización estimada para fines de 2026 ($1.600).

Con una inflación estimada en torno al 18% para 2027, el Presupuesto plantea, de este modo, un escenario en el que el tipo de cambio real se mantiene relativamente estable. En términos simples: si los precios de la economía aumentan y el dólar nominal evoluciona en una magnitud similar, el valor del dólar descontando inflación no registra una modificación significativa.

Los valores funciona como la referencia de cierre utilizada en el armado de las cuentas públicas. No significa, por sí mismo, que el Gobierno esté anunciando que esa será la cotización efectiva del dólar en el mercado al finalizar el año.

La importancia del número radica en que el tipo de cambio tiene impacto directo sobre distintas variables del Presupuesto. Una parte de las obligaciones del Estado está nominada en moneda extranjera, al igual que determinados ingresos. Para expresarlos en pesos y calcular su impacto sobre las cuentas públicas es necesario utilizar una cotización de referencia.

La referencia oficial para el dólar se encuentra por debajo de las expectativas relevadas por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

Según la información incluida en el escenario de referencia, la mediana de las expectativas privadas ubica el dólar en $1.629,6 para diciembre de 2026 y en $2.015,7 para diciembre de 2027.

La diferencia es de $29,6 para diciembre de 2026 respecto del valor utilizado en el Presupuesto y se amplía a $168,1 para diciembre de 2027.

Esto implica que el escenario cambiario utilizado por el Gobierno resulta más bajo que el previsto por el consenso de los analistas privados relevados por el REM. Sin embargo, las dos cifras responden a naturalezas diferentes: el Presupuesto necesita establecer un supuesto para proyectar las cuentas públicas, mientras que el REM recoge las expectativas de los analistas del mercado.

El Presupuesto 2027 ya está en manos del Congreso. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Una inflación del 18% como supuesto central

El cálculo cambiario también está estrechamente relacionado con la hipótesis de inflación. El Presupuesto proyecta una inflación del 18% para 2027, una cifra más elevada que la utilizada para 2026 (10,1%), pero que todavía supone una desaceleración respecto de los niveles registrados previamente.

El supuesto es importante porque, si el dólar se mueve aproximadamente en línea con la inflación, el tipo de cambio real permanece relativamente estable. En otras palabras, el Presupuesto no está planteando un fuerte atraso ni una fuerte corrección cambiaria dentro de su escenario base, sino una evolución nominal compatible con el comportamiento esperado de los precios.

Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que la estimación oficial se encuentra en línea con la de esa institución y sostuvo que el nivel previsto es alcanzable.

Según Piccardo, las elecciones podrían generar episodios de volatilidad cambiaria, aunque señaló como factores de respaldo la acumulación de reservas y la reducción de la posición vendida en futuros, que —a su criterio— amplían el margen de intervención del Gobierno frente a eventuales movimientos del mercado.

El escenario oficial también contempla una mejora del poder adquisitivo de los salarios. El Presupuesto proyecta una suba del salario medio del 25,4% durante 2027, frente a una inflación interanual estimada en 18%. Si ambas proyecciones se cumplen, los ingresos crecerían por encima de los precios y habría una recuperación del salario en términos reales.