El padre del empresario minero Jenss Lara confirmó que realizó un pago por el secuestro de su hijo, aunque evitó precisar el monto por razones de seguridad. Eleuterio Lara López afirmó que los captores le exigieron inicialmente cinco millones de dólares y sostuvo que no tenía posibilidad de reunir esa suma.
En una entrevista con Domingo al Día, el padre de la víctima relató la desesperación que atravesó durante las 36 horas en las que su hijo permaneció privado de su libertad. “Las horas pasaban y eran muy tristes y crueles para mí. Cada minuto que pasaba, cada hora que pasaba, para mí era desastroso, era desesperante”, declaró.
Lara López aseguró que decidió entregar una suma de dinero ante el riesgo de que los secuestradores atentaran contra Jenss Lara. “¿Qué querían? ¿Que empiecen a cortarle un dedo a mi hijo? ¿Querían que lo dejen que lo corten dedo por dedo? ¿Querían que al final, si no lo pago, lo maten?”, expresó.

Niega vínculos con el crimen
El padre del empresario negó que su familia esté vinculada con organizaciones criminales como Los Pulpos o La Jauría. También rechazó las versiones que describieron su vivienda en Trujillo como un supuesto búnker o que se refirieron a los Lara como un clan.
“Acá es mi humilde casa. No es una zona exclusiva como lo dicen. Es una zona como cualquier zona de Trujillo”, señaló Lara López antes de permitir el ingreso del equipo periodístico a su vivienda.
El entrevistado dijo que vive allí junto a su familia y sostuvo que existen medidas de seguridad por la situación que enfrenta tras el secuestro de su hijo. Antes de la entrevista, el personal de seguridad revisó las pertenencias del reportero y le pidió su documento de identidad para autorizar el acceso.
Consultado sobre los señalamientos contra su entorno, Lara López respondió: “Con la frente bien en alto, les digo que nosotros no pertenecemos a ninguna organización criminal. Nunca hemos pagado cupos ni a Los Pulpos ni a La Jauría, como lo vienen diciendo. Jamás”.
No eran sus guardaespaldas
El caso tuvo como antecedente el ataque ocurrido el 30 de agosto en la avenida Húsares de Junín, donde fueron asesinadas cuatro personas y Jenss Lara fue secuestrado. De acuerdo con el reportaje, el empresario se encontraba acompañado por hombres que algunos medios identificaron como integrantes de su seguridad.
Eleuterio Lara negó esa versión. Afirmó que las personas que acompañaban a su hijo eran sus amigos y que no portaban armas. “No eran sus guardaespaldas. Ustedes creen que un guardaespalda va con las manos vacías. Ellos no tenían arma”, manifestó.
Según su declaración, su hijo acudió al lugar “con toda la confianza” porque la familia no había tenido problemas previos. También descartó que Jenss Lara haya pertenecido a La Jauría y lo definió como un profesional y trabajador.
El padre del empresario fue consultado por una investigación abierta por el Ministerio Público en 2020 contra Jenss Lara, por una presunta pertenencia a la organización criminal Los Topos del Frío. Lara López afirmó que la pesquisa no encontró indicios de organización criminal y que su hijo presentó documentación sobre la actividad minera.
“Han pasado siete años y mi hijo ha seguido su trámite legal presentando los documentos que acrediten que sí hacíamos minería”, sostuvo. Añadió que la actividad se encuentra paralizada mientras su hijo es investigado y que su expediente está “en sobreseguimiento”.
Las llamadas
Lara López indicó que recibió llamadas durante el secuestro, aunque sostuvo que no puede identificar a la persona que se comunicó con él. Al ser preguntado por una posible conversación con Johnson Smith Cruz Torres, conocido como “Johnson Pulpo”, respondió que no reconoce su voz.
“Me llamaron. Yo no puedo decir quién fue. No puedo decir, no lo conozco, ni conozco su voz. No sé si habrá sido Johnson Pulpo o quién habrá sido”, declaró.
El reporte de Domingo al Día difundió además imágenes que, según una fuente citada en la investigación, muestran recorridos previos realizados en Trujillo por una camioneta Hilux con placa BSJ 899 y un vehículo Swift negro. La fuente señaló que la Hilux habría sido utilizada para el secuestro.
De acuerdo con esa versión, el sábado 29 de agosto, pasadas las diez de la mañana, un sujeto descendió de la camioneta. Luego, dos mujeres habrían acudido a la discoteca a la que asistiría Jenss Lara 12 horas después, con el objetivo de seguir sus movimientos.
La Policía investiga
Una fuente del reportaje sostuvo que en el caso participaron más de 20 personas, distribuidas en distintos grupos y con tareas diferenciadas. “Un secuestro se caracteriza de ser injertado porque hay compartimentaje. Diferentes grupos van a cumplir diferentes tareas y entre ellos no se conocen”, indicó.
La misma fuente dijo que los involucrados realizaron un recorrido previo por calles de Trujillo y usaron sus placas reales. Según la investigación expuesta en el programa, los vehículos habrían tenido placas falsificadas e identidades clonadas durante la ejecución del crimen.
El reportaje identificó a Joyce Bereche Maco como la persona a la que pertenece la placa original BSJ 899. También señaló que, de acuerdo con la versión policial, esa persona alquiló mediante una empresa una vivienda que habría permanecido bajo control de los investigados durante cerca de 60 días.
En ese inmueble, según el reporte, se habría construido un lugar de cautiverio con una puerta tipo bóveda y se habrían realizado acondicionamientos para mantener retenido a Jenss Lara. El programa indicó que el empresario estuvo en un espacio reducido donde había balones de oxígeno.
La investigación también mencionó a Roy Peter Bocanegra Aguilar, de 42 años, conocido como “El Viejo”, como el conductor del vehículo Swift negro. Según la fuente consultada por el programa, habría conducido a la Policía hacia bases y caletas atribuidas a Los Pulpos.


