La jugadora participaba habitualmente en torneos amateurs de su provincia y también competía en la zona de Pilar y El Totoral, en el departamento Río Segundo (Instagram)

Florencia Guerra Sodero era una jugadora amateur de pádel en Córdoba, prácticamente desconocida fuera del circuito local, hasta que una frase en una publicación de Instagram la puso en el centro de la escena. “Excepto judíos: ustedes no son bienvenidos”, escribió en una historia. El mensaje, que acompañaba el anuncio de su clasificación al Panamericano de Pádel de Libres Amateur 2026, se viralizó de inmediato y llevó a la Asociación de Pádel Argentino (APA) a apartarla de la delegación nacional y a abrir un sumario disciplinario.

Florencia es oriunda de Pilar, una localidad del departamento Río Segundo, a 52 kilómetros de la capital cordobesa. Casada y madre de un hijo, trabaja en el kiosco-bar de una estación de servicios de la zona. En sus redes sociales —hoy dadas de baja— se describía como “peronista e hincha de Talleres”.

En el ámbito del pádel local, quienes la conocen destacaban su nivel de juego y la dedicación con la que encaraba su preparación, algo que se reflejaba en los resultados cosechados en los torneos amateurs en los que participaba habitualmente, tanto en su provincia como en la zona de Pilar y El Totoral.

Esa trayectoria la llevó a clasificarse al Panamericano de Pádel de Libres Amateur 2026, previsto entre el 21 y el 24 de octubre en Asunción, Paraguay. Para celebrarlo, publicó una historia en Instagram en la que convocaba a sus seguidores a votar cuál remera llevaría a la competencia. La convocatoria incluía a “amigos, conocidos, familia, peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano, ricos, pobres y clase media”. El cierre del texto era la frase que desató todo.

La Asociación de Pádel Argentino apartó a la deportista de manera preventiva y abrió un sumario bajo el Código de Disciplina de la Federación Internacional de Pádel, de la que es miembro fundador

El posteo se viralizó con rapidez y el repudio fue inmediato. Lo que además salió a la luz fue que ese mensaje no era un episodio aislado. En 2025, ya habían circulado publicaciones de la jugadora en la red social X con frases como “¿Quién será el judío que se quede con el peaje de todas las rutas?”, o “Y que lloren los judíos”, esta última en respuesta a imágenes de la misa celebrada en la Catedral Metropolitana en homenaje al fallecimiento del papa Francisco.

Pero el antecedente más contundente fue una respuesta directa a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). Cuando esa organización condenó al diputado Nicolás Massot por banalizar la Shoá, Guerra Sodero escribió: “Qué cansada me tienen estos hijos de puta”.

Ante la difusión de ese historial, la APA actuó con rapidez. En un comunicado oficial, la entidad repudió “en forma categórica las expresiones antisemitas difundidas en redes sociales desde cuentas personales de la jugadora” y resolvió apartarla de manera preventiva de la delegación.

El texto fue tajante: “La representación de la Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional”. La institución también abrió el procedimiento disciplinario previsto en el Código de Disciplina de la Federación Internacional de Pádel (FIP), en el marco del cual la deportista tendrá la posibilidad de presentar su defensa.

La deportista reconoció en su comunicado de disculpas que su conducta fue de carácter recurrente y se comprometió a reparar activamente su conducta junto a la comunidad judía (X.com)

La APA recordó además que el Código de Conducta de la FIP —de la que es miembro fundador— obliga a todos los integrantes de la disciplina a respetar los derechos de las personas “sin distinción de religión ni origen étnico” y a abstenerse de utilizar lenguaje abusivo “tanto de manera personal como a través de redes sociales y otros medios electrónicos”.

La entidad cerró su postura con una frase directa: “Representar a Argentina es un honor y una responsabilidad. Quien viste la camiseta de la Selección representa a todos los argentinos, sin exclusión de ninguna clase”.

Tanto la DAIA como el Foro Argentino Contra el Antisemitismo (FACA) emitieron pronunciamientos. La primera valoró la decisión de la APA y subrayó que “el antisemitismo y toda forma de discriminación son incompatibles con los valores del deporte y con la dignidad de las personas”.

FACA, por su parte, recordó que Argentina es sede de los Juegos Suramericanos y planteó que no puede representar al país “alguien que desprecia a una parte importante de ciudadanos argentinos”. El organismo cerró su comunicado con un mensaje directo: “No normalicemos el antisemitismo”.

El Foro Argentino Contra el Antisemitismo recordó que Argentina es sede de los Juegos Suramericanos al momento de emitir su pronunciamiento sobre el caso (@florguerraok)

No todas las reacciones fueron en ese sentido. Un tío de la jugadora, identificado como Vladimiro, salió a defenderla públicamente a través del canal Doce TV. Aseguró que su sobrina “ya dará las explicaciones del caso”, que se sentía apenada y que la publicación había sido hecha “sin mala intención para una encuesta”. En sus declaraciones, el familiar comparó las expresiones con insultos hacia europeos o ingleses y pidió explicar a las nuevas generaciones “lo que fue el genocidio”. “Bajen la espuma, que no es para tanto. Parecen machistas que todo lo encasillan en esa palabra”, agregó.

La propia Guerra Sodero tomó la palabra poco después. En un comunicado que también publicó en su cuenta de Instagram, pidió disculpas a la “comunidad judía, a las autoridades deportivas, a las instituciones comunitarias y a la opinión pública”. En el texto, reconoció haber realizado “un acto abiertamente discriminatorio” al excluir de forma explícita a personas de la comunidad judía de su encuesta. “Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores de respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras”, escribió.

Al mismo tiempo, se puso a disposición de la DAIA y de las demás autoridades de la comunidad judía para llevar a cabo “tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización” que determinen, con el compromiso de “reparar activamente” su conducta.

Con el procedimiento disciplinario en marcha y la separación preventiva confirmada, la participación de Guerra Sodero en el Panamericano de Asunción quedó descartada. La resolución definitiva sobre su situación dependerá del proceso establecido por la normativa de la FIP.