Río de Janeiro, 26 sep (EFE).- Un colombiano y un neerlandés, ambos buscados por la Interpol y condenados por delitos graves, fueron recapturados este sábado pocas horas después de escapar de un presidio de Río de Janeiro, tras rendir a un agente penitenciario, informaron fuentes oficiales.

Los dos reclusos, identificados como el neerlandés Gerel Lusiano Palm y el colombiano Juan Esteban Avendaño Pérez, escaparon de la cárcel Joaquim Ferreira de Souza, situada en el complejo penitenciario de Gericinó, en el barrio de Bangu, en la zona oeste de esta ciudad brasileña.

Según la secretaría de Policía Penal del Estado de Río de Janeiro (Seppen), ambos fueron localizados y detenidos todavía dentro del área del complejo penitenciario.

Su captura movilizó a agentes policiales, mientras que las autoridades anunciaron la apertura de una investigación interna para esclarecer lo sucedido.

Los presos sorprendieron a un agente penitenciario que estaba de servicio en una garita de la parte trasera de la cárcel, lo inmovilizaron y le robaron el arma.

Después utilizaron una cuerda fabricada con sábanas para descender desde la garita y saltar hacia el exterior de la unidad.

El agente rendido no sufrió heridas, según la primera información difundida por las autoridades.

Palm, conocido como 'el Holandés', fue detenido por la Policía Federal brasileña en julio de 2021 en un apartamento de lujo del barrio de Barra da Tijuca. Su nombre figuraba en la lista de difusión roja de la Interpol por tentativa de homicidio y tenencia ilegal de armas, delitos por los que fue condenado a 20 años de prisión en Países Bajos.

El neerlandés también era buscado por la agencia antidrogas estadounidense (DEA) por presunto tráfico internacional de drogas y estaba a la espera de que se resolviera su extradición.

Además, la Policía Federal lo investigó en el marco de una supuesta trama para impedir su entrega a las autoridades neerlandesas.

Por su parte, Avendaño Pérez fue detenido en diciembre de 2022 en la favela de Muzema, en Río de Janeiro.

Había sido condenado en Colombia a 40 años de prisión por el asesinato de un policía en 2010 y era señalado por los investigadores como supuesto integrante de una organización de narcotraficantes colombianos con vínculos en Brasil.

El colombiano también figuraba en la lista de difusión roja de la Interpol. EFE