En el presente el informe de oferta y demanda global publicado por el USDA indicó que el stock inicial de maíz en EE.UU. en el ciclo 2026/27, que comenzó el pasado 1 de septiembre, era de 48,8 millones de toneladas.

Ese miércoles el organismo estadounidense generó una sorpresa bajista en el mercado al señalar, en el informe de evolución de existencias, que al 1 de septiembre pasado el stock de maíz era de 53,2 millones de toneladas.

Es decir: en cuestión de un par de semanas aparecieron “mágicamente” 4,40 millones de toneladas en el balance de oferta de EE.UU. que, como es previsible, generaron una “carnicería” de precios en el CME Group (“Chicago”).

En ese marco, los valores de los contratos de maíz en el CME Group se derrumbaron para llevarse “puestos” también a los futuros de trigo. El hecho de que los inversores especulativos estén muy “comprados” en maíz ciertamente contribuyó a potenciar el proceso  bajista.

Con posiciones “compradas” tan elevadas en términos históricos, es posible que los fondos de inversión que operan en Chicago sigan liquidando contratos de maíz en los próximos días para asegurar utilidades en un entorno bajista.

En redes sociales, muchos “farmers” entraron en estado de furia cuando tomaron contacto de la noticia y acusaron al USDA de fraude y poco profesionalismo. En cualquier caso, lo que cuenta es que el dato publicado tuvo un impacto enorme en los precios del maíz estadounidense en plena cosecha del cereal.