Cenaos prevé que las lluvias aumenten gradualmente después del 10 de septiembre. (FOTO: Infobae)

Las principales fuentes de abastecimiento de agua para Tegucigalpa y Comayagüela registran niveles bajos: Los Laureles está en 29,51% de su capacidad y La Concepción, en 26,56%, según datos de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento. Si no se presentan lluvias intensas en las próximas semanas, el riesgo hídrico podría agravarse.

La situación mantiene la preocupación sobre la disponibilidad de agua para los habitantes del Distrito Central, porque las lluvias registradas hasta ahora no han sido suficientes para recuperar los niveles de los principales embalses.

Los datos divulgados por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) muestran que ambas represas tienen una cantidad limitada de agua almacenada y que La Concepción está particularmente cerca de entrar en una condición crítica.

En el caso de Los Laureles, el embalse registra un nivel de 1.017,60 metros sobre el nivel del mar y alcanza el 29,51% de su capacidad. El sistema cuenta con un almacenaje reportado de 3.100 milímetros cúbicos y una producción en planta de 450 litros por segundo.

La situación de La Concepción es más ajustada. El embalse se encuentra a 1.134,34 metros sobre el nivel del mar y su almacenamiento llega al 26,56%. La represa tiene un almacenaje reportado de 9.618 milímetros cúbicos, mientras que la producción y los aportes alcanzan los 850 litros por segundo.

Aunque los niveles actuales todavía permiten mantener la operación del sistema, el margen disponible se reduce conforme pasan los días sin lluvias capaces de generar una recuperación de los embalses.

Qué puede pasar si no llueve más

También preocupa la posibilidad de que las precipitaciones previstas para la capital no sean suficientes para revertir la tendencia y recuperar las reservas antes de que avance el período seco.

Julio Quiñonez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía del Distrito Central, advirtió que las condiciones meteorológicas previstas no apuntan a una recuperación considerable de las represas.

Según explicó, para conseguir una recuperación extraordinaria de los embalses tendría que presentarse un fenómeno tropical capaz de generar lluvias mucho más intensas que las esperadas bajo condiciones normales.

De no ocurrir un evento de ese tipo, la capital podría cerrar el año bajo un escenario de estrés hídrico, es decir, con una disponibilidad de agua insuficiente frente a las necesidades de la población.

La recuperación de una represa no depende únicamente de que llueva durante algunos días. Para que el nivel de los embalses aumente de manera considerable se requieren precipitaciones intensas y prolongadas en las zonas donde se encuentran las fuentes y sus cuencas de captación.

La Alcaldía declaró emergencia hídrica debido a los bajos niveles de las represas en Tegucigalpa.

Una lluvia aislada puede aportar cierta cantidad de agua, pero no necesariamente representa una recuperación de las reservas. Cuando los suelos y las fuentes naturales también presentan condiciones de sequedad, una parte del agua puede ser absorbida o desviada antes de llegar a los embalses.

Por ello, los niveles registrados actualmente reflejan no solo el comportamiento de las lluvias recientes, sino también el déficit acumulado durante el período de escasez.

Impacto sobre el abastecimiento en la capital

Para los usuarios del sistema de agua potable de la capital, los niveles de las represas son un indicador clave de lo que podría ocurrir con el abastecimiento durante los próximos meses. Mientras menor sea la cantidad de agua disponible en los embalses, mayor será la presión sobre las fuentes y sobre la planificación de la distribución.

El escenario también puede obligar a mantener o intensificar medidas de administración del recurso, especialmente si las condiciones climáticas no cambian de manera favorable.

La recuperación de los embalses requiere precipitaciones intensas y prolongadas en las cuencas de captación, no una lluvia aislada. (FOTO: El Heraldo)

La preocupación aumenta porque la capital ya enfrenta una demanda constante de agua y depende de un sistema de abastecimiento que necesita recuperar sus reservas durante los períodos lluviosos para poder afrontar los meses de menor precipitación.

La advertencia de Quiñonez apunta a ese escenario. El funcionario considera que, sin un fenómeno tropical que genere precipitaciones extraordinarias, las lluvias previstas no serían suficientes para llenar las represas de la capital.

Esto significa que no se puede contar únicamente con los pronósticos de lluvia habituales para resolver el problema. La recuperación de los embalses necesitaría condiciones mucho más favorables y, mientras estas no lleguen, las reservas continuarán sometidas a presión.

La capital Tegucigalpa, ha tenido que enfrentar en distintos períodos problemas relacionados con la disponibilidad del recurso, especialmente cuando las temporadas lluviosas no logran compensar el consumo y las pérdidas acumuladas durante los meses secos.