Ricardo Darín y Florencia Bas llevan casi cuatro décadas construyendo algo que en el mundo del espectáculo suele ser una rareza: una vida en común sólida, discreta y duradera. Se conocieron en 1987 en una pizzería de la avenida Corrientes, se casaron apenas cinco meses después y, desde entonces, atravesaron juntos el ascenso de él a la cima del cine latinoamericano, una separación de dos años a fines de los noventa y un reencuentro que los dejó, según el propio actor, más unidos que antes.
En este tiempo se convirtieron en padres de Ricardo —el Chino Darín, hoy también actor de renombre internacional— y de Clara, diseñadora. Ella, doce años menor que él, eligió desde el principio un perfil alejado de los flashes: dejó su carrera de traductora para priorizar la familia y se convirtió, según Darín, en el eje que mantuvo todo en pie.
Fue precisamente eso lo que el actor de El Eternauta dejó en claro en una entrevista con el programa Sukha (TVE), durante la temporada española de Escenas de la vida conyugal, la obra que protagoniza junto a Andrea Pietra. Consultado sobre los secretos de una pareja que logra sostenerse en el tiempo, el actor se corrió del lugar admitiendo sus falencias: “Yo no le puedo dar consejos a nadie porque yo soy un desastre”, sentenció.

En ese sentido, citó a Florencia como la responsable de que estuvieran juntos hasta hoy: “Tengo muchísima suerte en mi vida. Me encontré con una mujer que es todopoderosa. No solo es inteligente, es amable, genial, simpática y tiene gran sentido del humor, sino que además es la razón por la que nuestra familia ha seguido adelante”.
A continuación, se animó a una reflexión sobre los vínculos: “Hay que hablar. Hay que poner todo sobre la mesa”, dijo. Para Darín, la clave está en la oportunidad: actuar antes de que los problemas se acumulen. “Apenas empiezan a aparecer las cuestiones, hay que plantearlas, porque si no, eso se transforma en un rulo que después se agiganta y se transforma en algo pesado que ya no se puede poner sobre la mesa porque la mesa se parte”.
El recorte de la entrevista circuló en la cuenta de Instagram del programa y no tardó en llegar a su destinataria. Florencia Bas respondió en los comentarios algo ruborizada por los elogios y plena de gratitud: “Amor mío. Todopoderosa es un montón, pero gracias por toda esta vida compartida y por tu generosidad inmensa.”
Otro elogio que se volvió viral

La declaración de Ricardo trajo a la memoria una frase de su hijo que se recuerda con el paso del tiempo. En 2022, durante la alfombra roja de los Premios Platino, un periodista le preguntó al Chino Darín qué era lo que más le gustaba de España. Su respuesta fue inmediata: “¿De España? Mi mujer”. La frase con la referencia velada a Úrsula Corberó recorrió las redes en pocas horas y desató una avalancha de comentarios que elogiaban al actor por la naturalidad y el peso de sus palabras.
Cuando el mismo periodista le pidió que definiera a , el Chino eligió no hacerlo: “Sin dudas es la mejor de todas. Pero no la definiría; me parece que si la defino, la limito”. Una respuesta que, como la de su padre, combinó el humor con una declaración de amor genuina.
La coincidencia no pasó desapercibida: padre e hijo, en momentos distintos y ante micrófonos distintos, eligieron el mismo camino. “Le está yendo increíble y se lo merece porque se ha hecho unos currazos espectaculares, estoy muy orgulloso de ella”, sumó el Chino aquella noche, antes de que el video se convirtiera en tendencia.



