Santiago Carbone
Montevideo, 10 sep (EFE).- Campeón mundial de Snipe en 1989, dos veces olímpico y medallista panamericano, el regatista uruguayo Ricardo Fabini, de 59 años, vivirá "un sueño" en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026: competir en equipo junto a su hija Marina, de 14.
Ella asegura que afrontar esta competencia junto a quien define como "un genio" es lo mejor: "No hay mejor cosa que poder decir que estoy navegando con mi papá".
Antes de viajar a Argentina, Ricardo y Marina reciben a EFE para dialogar sobre los próximas justas suramericanas, instancia que quien fuera abanderado de su país en Barcelona'92 afrontará de una manera distinta, aunque tras una preparación para volver a estar entre los mejores.
Con 59 años cumplidos hace pocos meses, Fabini sostiene que la carrera de cualquier deportista tiene un período, pero que en la vela este se extiende un poco más. Añade que allí no solo importa lo físico, ya que la experiencia ayuda mucho para lo táctico y lo estratégico.
Y aunque reconoce que el tiempo cansa, es tajante al afirmar que la energía que le ponen sus hijos para competir con él es una inyección de combustible. En esta oportunidad, Ricardo tendrá como entrenador del equipo a su hijo Simón, de 18 años, con quien ya compitió en otras oportunidades.
"Eso es lo que han hecho tanto Simón como Marina. Me han inyectado una vitalidad y unas ganas de seguir -porque los veo a ellos disfrutar- que supera cualquier otra cosa. La motivación no es un problema", dice el veterano regatista uruguayo y añade: "Competir con Marina en esta ocasión y tener a Simón de entrenador es un sueño".
Medalla de plata en los Juegos Panamericanos de 2019, Ricardo recuerda que participó en aquella competencia para que sus hijos pudieran verlo. "Ellos ahí eran hinchada en casa", cuenta.
A diferencia de lo que ocurrió tanto en esa como en otras pruebas que corrió a lo largo de su extensa trayectoria, apunta que ahora irá "a divertirse".
"Nosotros nos divertimos mucho en el barco con Marina y con Simón también. A veces con Simón, como es un poco más grande, tenemos algún choque, porque opinamos diferente, pero con Marina nos divertimos mucho", explica.
Sobre la preparación para su próximo objetivo, indica que esta se basó en el aprendizaje de su hija y compañera de equipo y en dotarla de todas las experiencias que necesitaba para llegar a un evento de ese calibre.
"La llevamos a navegar en un lago, la llevamos a navegar en un lugar de mucho viento y la llevamos a navegar con mucho frío. La pusimos en condiciones extremas para cuando vayamos al campeonato no tenga ninguna sorpresa, para que sea un disfrute. Nosotros nos sacamos la medalla de encima, porque poner una medalla de encima a una niña de 14 años recién cumplidos es un peso enorme y ella lo sabe", indica Fabini.
Ante esto, Marina le dijo: "Papá, nosotros vamos a seguir navegando como hasta ahora, que nosotros disfrutamos, pasamos bárbaro y los resultados vienen solos".
"La verdad que es así. Los últimos campeonatos los logramos de esa manera, sacándonos el peso de encima y disfrutando regata a regata", afirma Ricardo, quien agrega que su hija es una muy buena alumna.
"Nosotros arriba del barco no discutimos, tenemos palabras claves para hacer maniobras, cosas que no tuve con nadie. Porque se nos ocurre, porque ella me dice: '¿Y si hacemos esto para que nadie sepa que lo hacemos?' Tenemos un montón de cosas que a mí no se me ocurrirían si a ella no se le hubiesen pasado por la cabeza. La relación es muy buena", señala.
Estudiante de 14 años, Marina reconoce que esta actividad la lleva a perderse algunas cosas, como planes con amigas, aunque hace hincapié en que competir junto a su padre "es lo mejor".
También jugadora de hockey, la joven sostiene que le va "bastante bien" en ese deporte y destaca el apoyo que le da su padre para que lleve a cabo esa actividad.
Lista para afrontar unos Juegos Suramericanos en los que Uruguay contará con más de 330 deportistas, Marina asegura que navegar es algo que en su familia le encanta a casi todos y afirma que su padre va a seguir compitiendo, ya que ella lo obligará a hacerlo hasta que pueda.
El próximo paso del equipo será en la provincia argentina de Santa Fe, donde Ricardo indica que competirán felices más allá de cualquier resultado. EFE
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