Ricardo Montaner recordó al Negro Oro: “Para mis hijos era como un tío”

Ricardo Montaner despidió a Oscar “El Negro” González Oro, quien murió este viernes a los 74 años en Punta del Este, Uruguay. El músico lo recordó como una figura cercana a su familia y lamentó la pérdida del histórico conductor radial.

A través de su perfil de X, Montaner evocó los encuentros que compartían cuando González Oro viajaba a Miami y la relación que había construido con sus hijos. También recordó una presentación conjunta en el Luna Park.

“El negro llegaba a Miami y había encuentro con los Montaner, era como un tío para los chicos. El Negro Oro tuvo hasta el coraje de subirse a cantar conmigo en el Luna Park… Era un caso serio mi querido Negro Oro…”, comentó el músico sobre el comunicador.

Luego, Montaner se refirió a la cercanía que mantenía la figura de la radio con su familia: “El tipo tenía tanta confianza con nosotros, que llamaba a casa y decía: ‘Llegó el tío, ¿a qué hora voy?’. Siempre, siempre nos entregó su cariño sin mezquindad ninguna”.

La despedida de Ricardo Montaner al Negro Oro: “Era parte de nuestra familia” (X)

Para cerrar, Ricardo lamentó la muerte de su amigo y el paso del tiempo: “Se me están yendo los amigos, che… Cuánto siento esta pérdida… Nos pueden dar el pésame porque lo sentimos profundamente”. El cantante aludió así a la confianza que mantenía con el periodista, una de las voces más reconocidas de la radio argentina. González Oro vivía en Punta del Este desde 2020 y se había retirado de la actividad radial en 2021, después de cerca de 35 años de trayectoria.

A comienzos de la década de 1990, una llamada inesperada llegó a la línea de oyentes de Radio Del Plata. Una mujer pidió salir al aire y, como era habitual entonces, fue comunicada sin una instancia previa de selección. “Negrito, quiero hablar con vos”, le dijo al conductor.

Oscar González Oro reconoció enseguida a quien estaba del otro lado. “Vos sos Tita”, respondió. Ella lo frenó: “No me interrumpas. Quiero decirte que tenés una luz especial y una voz divina. Aprovechala”. Era Tita Merello, la actriz y cantante de tango, quien le daba un consejo a un conductor que aún daba sus primeros pasos en la radio. Con el tiempo, aquella recomendación de Merello quedó asociada a la consolidación de una carrera que lo ubicó entre las figuras de la radio argentina.

El conductor radial mantuvo una relación cercana con la familia de Ricardo Montaner y cantó junto al músico en el Luna Park

Para entonces, la artista ya llevaba cinco décadas de reconocimiento popular. El mensaje tuvo un valor particular para el periodista: Tita también era el nombre de su madre. Años más tarde, cerca de un millón y medio de personas lo escuchaban cada mañana en distintos puntos del país y el Negro se había convertido en una de las voces centrales de Radio 10, una de las AM de mayor audiencia durante los primeros años del siglo XXI.

Al frente de El oro y el moro, el programa de la segunda mañana de la emisora, combinaba información, opinión y diálogo con la audiencia. “Es alegría lo que buscamos volcarle a la gente y, sobre todo, hacerla sentir acompañada”, explicaba sobre su propuesta al aire. Su recorrido incluyó casi cuatro décadas de radio y televisión, aunque de chico imaginaba un futuro ligado a la música.

Oscar González Oro nació en Mendoza el 16 de octubre de 1951. Era hijo de Ricardo y Tita, hermano de Pedro, Ricardo y Armando, y nieto de María Luisa. La familia dejó Cuyo y se instaló en una pensión del centro porteño con la expectativa de mejorar la situación de sus negocios. La separación de su abuela fue uno de los recuerdos que marcaron esa mudanza.

Oscar González Oro se radicó en Uruguay en 2020 y concretó su retiro de los medios de comunicación en 2021

Luego de asistir al colegio católico San Luis Gonzaga, en Mendoza, cursó el secundario en la escuela Mariano Moreno de Buenos Aires. Para familiarizarse con la ciudad, compró una Guía Filcar y recorrió barrios porteños. Su lugar preferido era la Plaza de Mayo, donde se sentaba en las escalinatas del Banco Nación para escuchar a las bandas militares.

La música ocupaba buena parte de sus aspiraciones. Quería cantar o convertirse en concertista de piano, instrumento que estudiaba desde niño. Durante la adolescencia volvía cada verano a Mendoza para visitar a su abuela María Luisa. En uno de esos viajes lo invitaron a pasar música en Radio de Cuyo, debido a su conocimiento musical y a la colección de vinilos que tenía. Fue su primer vínculo con la radio.

Tras terminar la escuela secundaria, comenzó las carreras de Abogacía y Psicología, mientras trabajaba en los negocios familiares. Sin embargo, su siguiente experiencia frente a un micrófono llegó en Pinamar, donde su familia tenía una casa. En 1989 condujo un ciclo nocturno en FM Playa Verde, elegía la música y atendía las llamadas de los oyentes sin intermediarios.

Más tarde trabajó como productor en Radio Del Plata y pasó a conducir la medianoche de esa emisora. Allí consolidó un estilo de fuerte presencia personal, con opiniones y conversaciones constantes con quienes seguían el programa.

En 1998, Daniel Hadad lo convocó para sumarse a Radio 10, una emisora que comenzaba su recorrido y pronto se ubicó entre las más escuchadas del país. El oro y el moro debutó el 4 de enero de 1999 y llegó a reunir a 700.000 oyentes cada mañana solo en el Área Metropolitana de Buenos Aires. En el equipo participaron Eduardo Feinmann, Laura Ubfal, Fernando Carlos y Claudio Zin.