
El río Nanay, la fuente principal de agua para la ciudad de Iquitos y su cuenca estaría en peligro. El avance de la minería ilegal en la zona amenaza no solo la calidad del agua, con el uso de mercurio en estas operaciones, sino también los recursos pesqueros, la salud de los ciudadanos y la seguridad de las comunidades indígenas que defienden este territorio.
Un estudio del Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA), realizado en seis comunidades de los ríos nanay y Pintuyacu, encontró que el 79% de las 273 personas evaluadas superó el valor de referencia de la OMS para mercurio en el cabello, y 37% se encontraba en el rango alto de riesgo. La Coordinadora de Comunidades Nativas y Campesinas de la Cuenca del Nanay (Conaccunay) proyecta el impacto a nivel regional.
“Son miles en la zona alta del Nanay que se verían afectadas. Y como el río fluye es todo [Iquitos] en realidad. Medio millón de personas se verían [contaminadas con mercurio]. Porque nosotros consumimos el agua, nosotros tomamos y nos bañamos con esas aguas”, alerta Erick Braga, asesor del Conaccunay, a Infobae Perú.
El río contaminado
Antes el agua del río Nanay era más clara y se podía ver lo oscuro de la vegetación del interior, recuerda Erick Braga. “Ahorita ya son aguas más turbulentas. En estos momentos, el río ya es un agua blanca. Eso es un indicador que se están moviendo cantidad de sedimentos”, agrega.
Se trataría de un impacto que se ha visto en los últimos 20 años. “Esto se inició más o menos en el 2001, 2002. Empezaron las primeras reacciones al tema de la minería ilegal. Entonces, en los últimos años, desde 2020, han habido una frecuencia de dragas que empezaron a entrar. Es decir, se lo que ahora ya se ve en Madre de Dios, pero en pequeño”, opina Braga.
Lo que sugiere el asesor de la Conaccunay es que si bien la contaminación en las aguas del río Nanay no está empezando, si que ya está en una etapa crítica, la magnitud todavía sería más manejable que comparada al impacto en zonas más emblemáticas (negativamente) como Madre de Dios. Todavía el gobierno puede atender la situación y evitar mayores daños a largo plazo.

Para Iquitos, interactuar con las aguas es casi inescapable. La dieta de la región se basa ampliamente en el pescado, la zona es una de las más calurosas del Perú y motiva a la gente a asistir a las playas masivamente y el mismo río es fuente para mover la economía de la región. Todo quien quiera progresar y vivir necesita del agua, la economía local está atravesada por sus cuerpos de agua.
Una alerta sanitaria, ambienta y económica
Pero si bien ya hay casos numerosos de contaminación con mercurio en personas, el impacto no solo es en la salud de los ciudadanos —que en si mismo implica un impacto en la capacidad de las personas en trabajar, producir, estudiar; es decir, en aportar al país—.
Se trata de un impacto también en las actividades económicas que dependan del agua, en el mismo impacto ambiental del río y del ecosistema que subsiste con este.
Frente a esto, la Conaccunay ha logrado reuniones con la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Ministerio de Producción (Produce) y el del Ambiente (Minam). También con la Sernanp, Oefa, Minsa y Minedu. Es un tema multisectorial.
Si bien hay compromisos desde el gobierno central, la Conaccunay, espera mayor celeridad en afrontar este emergencia. Desde el gobierno, se ha prometido que en octubre se daría lugar a una reunión de trabajo para ver el tema. Pero igual es necesario una acción pronta, sobre todo cuando el tema sería más manejable, y no involucraría destinar tanto más presupuesto o dinero para solucionarlo, como si sería si se deja para luego.




