Durante una entrevista con The Sunday Times, el cantante británico Robbie Williams habló sobre cómo cambió su estilo y mencionó las prendas que más recuerda. Además, destacó el papel que su esposa tuvo en su forma de vestir.
“Mi adicción cambió de las drogas y el alcohol a la ropa, lo que es más saludable y no me meterá en problemas con Ayda”, admitió Williams en declaraciones recogidas por The Sunday Times. El músico, que hace 25 años aseguraba detestar la moda por considerarla “pretenciosa y tonta”, reconoció que hoy se identifica plenamente con ese mundo.
El artista de Stoke-on-Trent describió su actual estilo como deliberado y consciente, muy alejado del descuido que marcó sus primeros años en solitario. “La moda ahora significa algo para mí. Antes era un accidente; ahora lo hago a propósito”, señaló.
Como ejemplo reciente, citó su actuación en la Copa del Mundo de este verano, donde lució un chándal deportivo adornado con pedrería. “Era muy cómodo y me sentí bien”, dijo.
En la actualidad, Williams combina prendas de firmas de lujo con artículos de su propia línea de ropa.
Al momento de la entrevista llevaba sus vaqueros favoritos de diseñador, una camiseta de rugby en rosa y verde de su marca y unos zapatos con ribetes de plástico gris que él mismo bautizó como sus “zapatos inseguros”. “Mido 1,85 m, pero con estos zapatos llego a 1,90 m y me gusta ser más alto. Me siento poderoso”, explicó.
Vaqueros acampanados y prendas de culto
Entre sus pasiones más arraigadas figuran los vaqueros anchos y de corte acampanado, tendencia que define como propia de los 90 y que defiende con fervor. Williams contó que su esposa lo obligó a deshacerse de todos sus pantalones de esa época cuando el estilo ajustado se impuso en los 2000: “Hubo un período de duelo instantáneo”.
Sin embargo, el regreso de ese corte en los últimos cinco años lo llevó a abastecerse de nuevo. “Si la moda cambia y vuelve a ser entallada, nosotros no cambiamos. Esto es lo que somos”, afirmó.

Entre las piezas que conserva como tesoros personales están unos pantalones de bondage en rojo y una camisa de cuadros vichy con cuello alto de un diseñador de culto, que usaba en 1994 para salir de fiesta. “Son una cápsula del tiempo de quién era yo. Esa ropa representa lo mejor de mis años de salidas antes de que todo se desmoronara”, indicó.
Los looks de Glastonbury y los inicios en Take That
Williams también se refirió a su célebre look en el Festival de Glastonbury de 1995, considerado uno de sus momentos más recordados por su imagen. “No sabes que estás haciendo algo icónico en ese momento. Ese conjunto habría sido desechado tres meses después”, reconoció. .
En aquel entonces, los miembros de Take That no contaban con estilistas salvo para los actos oficiales del grupo, y el look cotidiano se reducía a “vaqueros, una camiseta y listo”.
Al rememorar sus inicios con la banda, el músico describió con humor los atuendos de licra, cod-pieces y botas de motero del videoclip Do What U Like, financiados con un presupuesto para comprar en Afflecks Palace, el mítico mercado alternativo de Manchester. “Era una vergüenza durante un tiempo. Ahora solo pienso: qué tiernos éramos”, declaró.
Cuando comenzó a ganar dinero como solista, Williams invirtió en piezas de diseñadores de alto nivel: trajes de corte clásico con pinturas de estilo gótico en los paneles, que todavía conserva guardados. “Eran increíbles”, resumió.
Pijamas sin estrenar y el consejo de Ayda
Sobre su lado más casero, el cantante confesó que posee unos pijamas de lujo que nunca llegó a ponerse por una costumbre arraigada de guardar las mejores prendas “para ocasiones especiales”.
“Si alguien tiene algo colgado esperando la ocasión perfecta, que simplemente lo use”, aconsejó. Su esposa Ayda, que estudió para ser abogada, aprecia su estilo aunque lo encuentra inusual: “Me visto con volumen y a ella le gusta. No me visto como la gente con la que fui a la escuela”, señaló Williams.
Si tuviera que elegir un único atuendo para el resto de su vida, la respuesta fue concisa: camiseta negra, vaqueros negros, botas y un pañuelo colgando al costado.



