Un chico y una chica de 21 años murieron y otras 20 personas resultaron heridas en un nuevo ataque ruso contra un centro comercial de Sumy, Ucrania. Hasta el momento, la administración militar de la región indicó que una primera versión sobre una tercera víctima fatal no fue confirmada.
“Entre los fallecidos en el ataque enemigo al centro comercial de Sumy se encuentran un chico y una chica de 21 años... Afortunadamente, la información sobre la tercera persona fallecida no ha sido confirmada”, señaló el organismo en Telegram.
Entre los heridos, dos hombres y una mujer permanecen en estado grave, mientras que otra víctima se encuentra en condición extremadamente grave. La administración castrense detalló que entre los lesionadas también fueron reportados tres adolescentes de entre 15 y 16 años, con heridas de carácter leve a moderado.

Como consecuencia del impacto de drones rusos sobre el centro comercial, varios coches particulares estacionados en las cercanías se incendiaron, complejizando aún más la labor de los bomberos y rescatistas que acudieron rápidamente a la zona atacada.
En paralelo, otra hostilidad rusa provocó un incendio en un edificio no residencial de dos plantas del distrito de Holosiivskyi, en Kiev. El fuego también alcanzó cuatro vehículos estacionados en un aparcamiento cercano. Los bomberos extinguieron todos los focos del incendio. Durante la intervención, los equipos de rescate asistieron a las personas afectadas e inspeccionaron las instalaciones dañadas.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a seguir la situación de seguridad y responder sin demora a las alertas aéreas ante la continuidad de los ataques rusos contra la capital de Ucrania.

Un ataque con drones rusos provocó un incendio en un mercado de Jmelnitski y dejó cuatro rescatistas heridos tras una segunda explosión ocurrida durante las tareas de emergencia. El personal y los equipos del Servicio Estatal de Emergencias llegaron al lugar después del ataque. Durante el despliegue se produjo una nueva detonación que alcanzó a cuatro rescatistas, quienes fueron hospitalizados con lesiones de distinta gravedad. Un total de 45 rescatistas y ocho unidades de extinción y salvamento participaron en la respuesta al siniestro.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que sus fuerzas atacaron durante la noche del martes objetivos militares y logísticos en Kiev y las regiones ucranianas de Mikoláiv y Odesa, en una ofensiva que, según Moscú, incluyó drones y misiles contra instalaciones portuarias, depósitos de combustible y centros de distribución.
“Las Fuerzas Armadas rusas continuaron lanzando ataques combinados contra empresas militares, puertos ucranianos, buques y centros logísticos que prestan servicio a las Fuerzas Armadas de Ucrania”, señaló el ministerio en un comunicado difundido en Telegram. Según la versión rusa, los ataques alcanzaron en Kiev una planta dedicada a la fabricación de drones navales y aéreos, además de componentes para esos aparatos.
En la región de Mikoláiv, la cartera sostuvo que las operaciones impactaron sobre la terminal de carga Nika Terra, a la que atribuyó el almacenamiento de combustible, lubricantes y equipamiento militar para las Fuerzas Armadas de Ucrania. El mando castrense ruso aseguró que fueron destruidos tres depósitos de combustible y lubricantes, tres almacenes con material militar, un taller de fabricación de drones y otro depósito situado en el predio de la terminal.

También afirmó que sus fuerzas atacaron los centros logísticos Metro, ATP YUTK, Nova Poshta, Mikoláiv-2 y Elektrotekhnica, que, de acuerdo con Moscú, cumplían tareas de almacenamiento y distribución de cargamentos militares.
La cartera de Defensa indicó además que alcanzó los centros de almacenamiento Dimetra y Zhovtneve. Sobre este último, afirmó que destruyó seis depósitos de combustible y lubricantes y cinco almacenes con pertrechos. El comunicado también atribuyó daños a la subestación eléctrica de Trikati, que abastece al puerto de Mikoláiv. En la zona portuaria, Rusia aseguró que destruyó cuatro depósitos de combustible y lubricantes y un almacén con equipamiento militar.
Moscú agregó que atacó en alta mar un buque granelero que, según su versión, transportaba material bélico hacia el puerto de Odesa. Asimismo, afirmó que alcanzó instalaciones logísticas en el puesto de control de Starokazache, cerca de la frontera con Moldavia, que vinculó con la importación de armamento a Ucrania.



