Nueva York/Bruselas, 24 sep (EFE).- El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, consideró este jueves que el acuerdo de defensa firmado por Groenlandia, Estados Unidos y Dinamarca es "bueno" y "muy sólido" y que la cuestión sobre la seguridad de la isla está "resuelta".

"Es un buen acuerdo (...). Es un acuerdo muy sólido. Así que esto ya está resuelto y, de nuevo, a veces habrá debates difíciles, y el presidente (estadounidense, Donald) Trump también dejará sus opiniones absolutamente claras y sin lugar a dudas. Pero luego las cosas avanzan, y aquí han avanzado en una dirección positiva, resolviendo esta cuestión", indicó durante un coloquio en el Memorial y Museo de los atentados del 11S en Nueva York.

EE.UU., Dinamarca y Groenlandia firmaron el martes en los márgenes de la Asamblea General de la ONU un acuerdo de defensa que otorga a Washington de forma indefinida una amplia presencia militar y que pretende blindar a la isla ártica de crecientes actividades de "adversarios".

Rutte dijo que, ya en enero, se llegó a la conclusión en el seno de la OTAN de que "existe un problema" en lo que respecta al Alto Norte y se puso en marcha la iniciativa 'Arctic Sentry' (Centinela del Ártico).

"Se trata, pues, de un esfuerzo colectivo que responde también al objetivo -en mi opinión, acertadamente planteado- de Trump de impedir que los rusos y los chinos tengan acceso al territorio ártico, ya que ese riesgo existe", comentó.

En ese sentido, puntualizó que aunque China no limita con el Ártico como Rusia, "está cada vez más presente en la región", y que había que resolver la cuestión sobre cómo garantizar la prevalencia de los acuerdos de seguridad entre EE.UU. y Groenlandia si alguna vez ese territorio autónomo pero dependiente del reino de Dinamarca llegara a independizarse.

Dejó claro que Groenlandia es "una parte enorme del Ártico, importante y también clave para la defensa del territorio nacional, del territorio continental de EE.UU.".

"Ahora han resuelto eso con la firma de ese acuerdo esta semana, y ha sido aplaudido por los dos primeros ministros de Dinamarca y de Groenlandia, y por supuesto por el presidente estadounidense", concluyó.

El acuerdo, que respeta la soberanía y la integridad territorial del reino de Dinamarca y el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés, alude ya en su preámbulo a los "desafíos de seguridad en el Ártico y el Alto Norte derivados del aumento de la actividad militar de adversarios y del creciente interés estratégico en la región" como argumento para su firma.

El documento complementa el pacto de defensa de 1951, enmendado en 2004 para incluir a Groenlandia, que ya concedía a Estados Unidos amplias prerrogativas para establecer nuevas zonas de defensa en la isla.

EE.UU. solo mantenía en Groenlandia la base espacial de Pituffik (en el norte), tras décadas de reducción de su presencia, pero ahora el acuerdo permitirá a Washington específicamente establecer bases adicionales en Narsarsuaq (sur) y Mestersvig (oeste).

Además, podrá establecer zonas de defensa adicionales y reforzar sus operaciones o instalaciones militares en consulta con Copenhague y Nuuk, que deberán examinar las solicitudes para establecer instalaciones militares sin personal militar permanentemente desplegado fuera de esas áreas.

Asimismo, Estados Unidos gozará para sus buques, aeronaves y vehículos del derecho de "libre acceso y circulación" entre las zonas de defensa a través de Groenlandia, incluidas las aguas territoriales, "por tierra, aire y mar". EFE