Albert Traver

Nueva York, 11 sep (EFE).- La final del Abierto de Estados Unidos enfrenta este sábado a dos números uno: la bielorrusa Aryna Sabalenka, que deja el trono después de 99 semanas y aspira a su tercera corona en Nueva York, y la kazaja Elena Rybakina, la nueva reina del tenis, en un duelo convertido en un clásico de la WTA.

Sabalenka y Rybakina se han enfrentado 17 veces, con un balance de 10-7 favorable a la bielorrusa. De ellas, seis fueron en finales, con un 4-2 para la kazaja.

Sabalenka le ganó la primera -Australia 2023- y la última -Indian Wells 2026-, con Rybakina apuntándose Indian Wells 2023, Brisbane 2024, las Finales de la WTA de 2025 y Australia 2026.

"Hemos jugado muchas veces y también entrenábamos juntas. Es una jugadora muy agresiva. Es difícil jugar contra ella, tanto mental como físicamente, porque tiene un juego muy potente y un gran saque", aseguró Rybakina tras clasificarse a la final.

Esta final se venía gestando desde que el pulso por el número uno se abrió en el Abierto de Estados Unidos y tomó forma definitiva este jueves, cuando Sabalenka arrolló a Jessica Pegula (n.3) por 7-5 y 6-2 y Rybakina remontó a Coco Gauff (n.4) por 3-6, 6-4 y 6-4, frustrando la final estadounidense con la que soñaba Nueva York.

Pase lo que pase en la final, incluso si Sabalenka conquista Nueva York por tercera vez, el relevo en el número uno del ranking ya es un hecho: Rybakina será la nueva líder. Pero la bielorrusa todavía puede aguarle la fiesta.

"Va a ser un partido realmente difícil. Elena tiene un gran saque y ha mejorado mucho su juego desde el fondo de la pista a lo largo de los años, así que será un partido duro tanto física como mentalmente", dijo Sabalenka, que aspira a ser la primera mujer con tres títulos seguidos en Nueva York desde Serena Williams 2012-14.

"Pero -añadió- estoy preparada para la batalla. Estoy preparada para hacer todo lo necesario para conseguir la victoria, así que estoy deseando que llegue el partido".

Para Sabalanka sería su quinto 'grande' después de Australia (2023 y 2024) y Estados Unidos (2024 y 2025), mientras que para Rybakina el tercero después de Wimbledon (2022) y Australia (2026).

"Tendré que salir con toda la energía que tenga, mostrar mi mejor versión con el saque contra Aryna y tomar las decisiones correctas en los momentos importantes, porque la mayoría de las veces los partidos entre nosotras son muy igualados. Y ahí es donde una decisión puede marcar la diferencia", explicó la kazaja.

Sabalenka empezó la temporada con buen pie, pese a su derrota en Australia, con títulos en Brisbane y el 'Sunshine Double' (Indian Wells y Miami), pero su año empezó a descarrilar cuando llegó la gira de tierra batida y hierba.

Eliminada en cuartos de final en Roland Garros y en octavos de final en Wimbledon, volvió a demostrar su debilidad fuera de la pista rápida y, sobre todo, vio peligrar el número uno que ocupa desde octubre de 2024.

"Amo Nueva York y me encanta estar aquí. Me encanta la energía de la ciudad. Creo que eso es lo que me impulsa, lo que realmente me inspira y me anima a seguir adelante", explicó Sabalenka, sobre su relación especial con el torneo.

La de este sábado será su cuarta final consecutiva en Nueva York, las mismas que lleva en Australia, elevando a ocho su racha de finales seguidas en los 'grandes' sobre pista rápida.

Para Rybakina, Nueva York sería la guinda a una temporada más que exitosa que comenzó con el título en Australia, sumó Stuttgart por el camino y terminará con el asalto al número uno de la WTA, convirtiéndose en la 30ª mujer en la historia en alcanzar ese lugar. EFE

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