Chalá vinculó su renuncia con la memoria de los jóvenes muertos en la protesta social de 2021 - crédito Colprensa/Captura de Pantalla X

Desde la elección de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia, la izquierda colombiana viene enfrentando varios episodios donde se ha expuesto las divisiones entre sus figuras políticas.

La derrota del senador y candidato Iván Cepeda en los comicios presidenciales del 21 de junio de 2026 generó un efecto dominó al interior del sector progresista, tanto que varios dirigentes han manifestado su salida del movimiento político.

El turno fue para Alexander Chala Sáenz, sargento retirado del Ejército Nacional de Colombia, que fue candidato al Senado en las elecciones de 2022 y 2026, y que entregó su carta de renuncia a las directivas del partido Pacto Histórico y al movimiento Colombia Humana.

En su misiva para las dos colectividades, el militar en retiro presentó su decisión como definitiva y que vinculó con una ruptura ética y política con la dirigencia actual de la coalición.

“Hoy quiero anunciar de manera pública y formal, a través de esta misiva, mi retiro definitivo del movimiento político Colombia Humana y de la coalición del Pacto Histórico, espacio del cual he sido militante activo”, indicó Chala Sáenz en la parte inicial de su carta.

A su vez, el sargento en retiro explicó que había previsto formalizar el anuncio en los primeros días de agosto, pero decidió aplazarlo para revisar “con ecuanimidad” cada aspecto de su salida.

El núcleo de su decisión, según expuso, está en la necesidad de honrar a los jóvenes que murieron durante la protesta social de 2021 y a quienes siguen privados de la libertad por haber participado en esas manifestaciones. Chalá afirmó que su salida responde a una obligación moral frente a esa memoria y a una inconformidad con el rumbo que tomó el espacio político del que era militante activo.

“Si de verdaderos vándalos se trata, en Colombia abundan los delincuentes de cuello blanco que burlan impunemente la justicia; la corrupción abunda en la política y no distingue orillas entre derecha e izquierda. Para ser hampa, la ideología es lo de menos: los pactos oscuros y los negociados carecen de tinte político”, manifestó.

Ese respaldo, indicó, se extiende a sectores que identificó como las verdaderas bases del Pacto Histórico: la barriada, el pueblo de a pie, las comunas, el campesinado, la juventud, los docentes, los líderes comunitarios, las comunidades indígenas y afrodescendientes, las organizaciones sociales y la ciudadanía en general.

“A toda esa gente que en verdad lucha día tras día por ver una patria mejor a pesar de las amenazas y del constante estigmatizamiento que reciben, solo me resta manifestarles una profunda gratitud”, agregó el exmilitar, que no descartó su posible retorno a la política a largo plazo.

Pullas a las directivas del Pacto Histórico

La parte más dura del documento está dirigida contra la conducción política de la coalición. En su carta, Alexánder Chala Sáenz acusó a las directivas de haberse apartado del proyecto que, según dijo, debía representar a las bases sociales y a quienes apostaron por un cambio.

“Desafortunadamente, el Pacto Histórico fue cooptado por una pequeña mafia, una cúpula de personajes que, de la manera más descarada, han instrumentalizado el discurso de la lucha de clases para su propio beneficio personal”, declaró.

En su relato, el excandidato al Senado sostuvo que “esa dirigencia usa a las bases sociales como fuerza de movilización cuando necesita llenar plazas o conseguir votos y luego las desprecia una vez alcanza el poder”.

También la acusó de actuar sin rendir cuentas, de tomar decisiones a puerta cerrada y de excluir a los millones de colombianos que, en sus palabras, creyeron en la promesa de un movimiento distinto.

“Actúan con miseria humana, hacen y deshacen sin que nadie les pida cuentas; son mezquinos, sectarios y prepotentes. Constituyen una auténtica clase parasitaria que se adhiere a los procesos comunitarios únicamente para extraer provecho propio”, denunció.

Igualmente, Chala exclamó además que ese grupo terminó por destruir desde adentro un proyecto que, en su visión, pertenecía al pueblo.

“Resulta doloroso admitirlo, pero en la izquierda también prolifera el elitismo: personajes que se han enriquecido a costa del sufrimiento ajeno, que se venden al mejor postor y actúan como mercachifles de la democracia. Sus supuestos ideales terminan en el preciso instante en que les presentan una oferta o una dádiva. Son una vergüenza para el progresismo que afirman encarnar”, expresó.

Pese a su salida del Pacto Histórico, definió su posición política personal: dijo que seguirá siendo progresista, pero descartó permanecer en partidos para pedir favores o negociar su conciencia. También condicionó un eventual regreso a la colectividad a la salida de la actual dirigencia, de la que afirmó que ninguno de sus voceros representa sus valores.

“Retornaré a la colectividad únicamente cuando esta dirigencia nefasta se haya retirado, pues ninguno de sus voceros actuales representa mis valores”, complementó.

Finalmente, reiteró su compromiso con las reservas activas de las Fuerzas Militares en el que, según expuso, trabajará para consolidar un equipo incluyente en el que tengan cabida colombianos con vocación de servicio.