El elevado precio que está registrando la harina de soja argentina, junto con la firmeza del aceite, están contribuyendo a incrementar la competitividad de la industria oleaginosa, que es el principal componente de la demanda en el mercado argentino.
Los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario calcularon el valor del FOB compuesto entre ambos productos –aceite y harina de soja– para poder evaluar la evolución de la competitividad de la industria oleaginosa argentina.
El resultado es esclarecedor: el FOB compuesto o precio de exportación promedio ponderado de la industria de soja argentina es en la actualidad el más elevado desde el año 2022.

“La cotización del aceite promedia actualmente los 1200 u$s/tonelada, valores que no veíamos desde el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania, y que fue, hasta ahora, el principal factor que vino sosteniendo el precio industrial durante todo el año”, señala el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Sin embargo, la harina de soja no se quedó atrás gracias a la enorme presión de demanda que se está registrando en la Unión Europea ante el inminente comienzo del régimen EUDR.
El precio de exportación de la harina de soja argentina terminó promediando septiembre en 416 u$s/tonelada, un 20% encima de la media del resto del año y 31% delante del precio promedio de todo 2025.
“Por ello, mientras las cotizaciones del aceite se mantienen en un nivel elevado pero estacionario, la abrupta suba del subproducto durante septiembre impulsó aún más el precio promedio de exportación industrial, lo que vino a sostener el poder de compra interno y explica el nivel de cotizaciones ‘spot’ en el mercado local”, destaca el informe.
La harina argentina se negocia con una prima positiva respecto a la plaza de referencia de EE.UU. en el mercado de exportación, además de mantener un diferencial importante con respecto a Brasil.
“En materia de exportación, el complejo soja fue acelerando durante la campaña. Hasta septiembre inclusive, las exportaciones de harina alcanzan máximos desde la 2018/19 y el volumen de embarques de aceite de soja es récord”, señala.
Aunque las exportaciones de poroto corran casi a la mitad de lo que fue el año pasado –cuando China jugó un rol clave absorbiendo porotos en Sudamérica– la absorción externa de soja es la más alta en siete campañas a esta altura. Con el equivalente a 21,78 millones de toneladas que se embarcaron o procesaron para embarcar subproductos hacia el resto del mundo, la absorción externa para el mercado de soja argentino es 5% más intensa que el año pasado y un 10% más alta que durante la última década a esta altura.




